(TP) Frente Amplio: Crisis y Decadencia

 

Es más, frente a esto último, vergonzosamente los rostros del Frente Amplio salen a criticar duramente la decisión del tribunal Venezolano de cerrar el parlamento por desacato, mientras las fuerzas bolivarianas al interior del conglomerado esconden la cabeza, se omiten, y al parecer olvidan el compromiso irrestricto con el proceso, que predicaban con alevosía en los viajes en avión a tierras caribeñas o cuando usufructuaban de la solidaridad benefactora de la embajada haciendo fila con las manos y los bolsillos bien abiertos.

Frente Amplio: Crisis y Decadencia

El concepto de crisis ha estado en boga este último tiempo, tanto para caracterizar el plano general del periodo y la situación internacional, como también para describir el escenario local e incluso la situación interna de las propias organizaciones políticas de izquierda. En estos apuntes sobre situación política, nos remitiremos al plano general, que hemos caracterizado como crisis integral del capitalismo, para profundizar sobre las consecuencias que ha tenido a nivel local, particularmente en el bloque en el poder y finalmente analizar una de las propuestas posibles a la salida de la crisis presentes hoy en el debate y que en un marco histórico desde nuestro punto de vista es completamente inviable, nos referimos al nuevo conglomerado conocido como Frente Amplio.

La crisis integral del capitalismo en nuestro territorio es expresión clara de la maduración de las contradicciones de clase, en un contexto de ofensiva del capital sobre el trabajo a escala global, que además expresa de forma heterogénea y dispersa aun, una crítica a la cultura tradicional burguesa. Dicho escenario ha remecido de manera significativa las bases del pacto de dominación construido tras la dictadura, afectando a distintas instituciones del Estado Burgués que han perdido adhesión y legitimidad entre las masas, cuestión que no ha sido indiferente al bloque en el poder, quienes han buscado recomponer dicha legitimidad ante cualquier escenario favorable que la coyuntura le ha presentado. Por ejemplo, las recientes catástrofes naturales, principalmente el mega incendio, donde con certeza observamos la utilización que hicieron los poderosos frente a la emergencia, para limpiar la imagen de empresarios insignes, formando parte de mediáticas campañas de solidaridad1 e incluso marcando el debut de cuestionados personajes del mundo empresarial en las redes sociales.

Paralelamente, el bloque en el poder ha dado, a través del Estado y sus FF.AA. un paso concreto en la instalación de la política de fronteras internas, que venían desarrollando en zonas extremas del país (Alto Hospicio, Neltume, etc.), mediante las campañas de “Septiembre amigo”, pero que en esta ocasión, aprovechando el desastre natural, se gestan en el seno mismo de las ciudades más pobladas del sur de Chile y en propio territorio en conflicto2, probando escenarios reales de evidente contención y enfrentamiento con el pueblo Mapuche. Cuyo escenario ha dado cabida a opiniones radicales en los medios respecto a la viabilidad de utilizar al Ejército para tareas de instalación y prevención que permitan recuperar la gobernabilidad perdida en la zona, cuestión que creemos no es antojadiza, sino más bien coherente con la política contrainsurgente del Estado que se ha venido implementando. Primero instalando de facto medidas represivas en la Araucanía, posteriormente creando la necesidad y legitimidad para implementarlas y finalmente avanzando tácticamente en el plano jurídico con la innovación de leyes preventivas que han recrudecido la represión al conjunto del pueblo, como la reciente ley antidelincuencia aprobada en el parlamento durante el año pasado.

Sin embargo, la profundidad de la crisis es tal, que a pesar de las intentonas del bloque en el poder por restablecer la confianza, la crisis de legitimidad se extiende y profundiza cada día más. Está vez golpeando a Carabineros, institución catalogada por las “prestigiosas encuestas” como “baluarte de la sociedad Chilena”, no precisamente por los deshonrosos actos de represión, tortura y asesinato, cotidianos en territorio Mapuche y Chileno, sino está vez por estar involucrados durante más de una década en el verdadero “robo del siglo”, cuyos antecedentes hasta ahora levantados en el proceso de investigación indican que el fraude supera los 13 mil millones de pesos robados al fisco y que los principales involucrados pertenecen a altos mandos de la institución. Paralelamente, la crisis se profundiza afectando a cada personaje que levante cabeza. La Presidenta nuevamente se ha visto cuestionada por el posible financiamiento ilícito de su campaña mediante la empresa Brasileña OAS y el nombramiento de la cuestionada ex Ministra Blanco en el Concejo de Defensa del Estado. El caso Soquimich sigue incorporando aristas, esta vez tras la declaración del abogado de la empresa, quien culpa a los senadores Girardi, Larrain y Rossi de recibir aportes a sus campañas; y finalmente el Ex Presidente Sebastián Piñera vuelve al banquillo de los acusados tras denunciarse su vinculación con Exalmar/Bancard, que lo involucra en compra de acciones de la pesquera Peruana en pleno proceso de litigio en la Haya entre Perú y Chile. A lo anterior se suma la reciente investigación de sus nexos y posterior aprobación del proyecto de Minera Dominga, tras el cierre del polémico proyecto Barrancones, ubicado en la misma región.

Es en este escenario de putrefacción, donde se gestan los principales elementos que a nuestro juicio impulsan el desarrollo de la lucha de clases en nuestro país, en donde las fuerzas que aspiran a la conservación de la sociedad burguesa luchan infatigablemente por asegurar la gobernabilidad y por establecer un nuevo pacto de dominación que de nuevas fuerzas al sistema, versus las fuerzas revolucionarias, que aún dispersas, en potencia tienen la posibilidad histórica de profundizar la crisis, derribar los pilares del modelo y sepultar todo vestigio del viejo Estado en descomposición. En este contexto, es que el partido orgánico de la burguesía (grupo de partidos políticos afines con el sistema capitalista), como consecuencia de la crisis, sufre alteraciones, empujando consigo replanteamientos, quiebres y nuevas alianzas. No es casual que, en menos de dos años, el número de partidos legales se haya duplicado, creando nuevas coaliciones y conglomerados. Tampoco es casual el cambio en la ley de partidos, que instala nuevos requisitos para inscribirlos legalmente, y que cómicamente pocos hasta la fecha han sido capaces de cumplir.

¡Pero, CUIDADO con confundirse! No asistimos en absoluto a un fortalecimiento de la democracia burguesa, como imaginan los ilusos del Frente Amplio. El mito de la democracia burguesa se cae a pedazos (la gente vota y participa mucho menos que antes). Muestra evidente ha sido la caricatura de Asamblea Constituyente concluida con una escueta participación de la sociedad y sus organizaciones sociales. Tampoco en lo estratégico y fundamental presenciamos el surgimiento de nuevas ideas en el tinglado político de las nuevas fuerzas, que hacen fila en las puertas del Servel, ejemplo tácito de lo expresado son las tesis ciudadanistas del Frente Amplio, que esgrimen las mismas ideas añejas, fracasadas y decadentes del pasado.

Para referirse a lo revolucionario o lo decadente, Mariategui rectificando ciertas definiciones presurosas en relación al arteseñalabaque no todo el arte nuevo es revolucionario, ni es tampoco verdaderamente nuevo. En el mundo contemporáneo coexisten dos almas, las de la revolución y las de la decadencia. Sólo la presencia de la primera confiere a un poema o un cuadro valor de arte nuevo3; Relacionandoestas palabras con la contingencia política, podemos afirmar con certeza, que al igual que en el arte; no todo cambio estético en la política (rostros, banderas, nuevos partidos, etc.), refleja o significa una política nueva.

A medida que avanza la contienda presidencial, por la profundidad de la crisis de legitimidad, queda en evidencia que esta será una carrera entre autos chocados. Sin embargo, las cortinas de humo orquestadas por los medios y las grandes encuestas animan el carnaval de la democracia buscando dar legitimidad al proceso. Un ejemplo de esta decadente situación proviene del espectáculo que nos ha brindado el Frente Amplio, tras la agitación de los medios respecto a la aparición de Beatriz Sánchez en las encuestas tras ser proclamada unilateralmente por los caudillos Boric y Jackson, a lo que se suman las opiniones vertidas por su vocero, respecto al perfil ciudadano del conglomerado; y finalmente la posición respecto a Venezuela, proveniente de sus principales rostros y candidatos que han ratificado lo híbrido, ahistórico y oportunista de la propuesta del nuevo bloque en la actual coyuntura. Sinceramente, no esperábamos nada más de un proceso que desde su génesis nació trunco y en directa decadencia, forzando la unidad entre caudillos (Movimiento Autonomista y Revolución democrática), liberales y organizaciones políticas autodenominadas de izquierda (polo estratégico y demases).

Manifestación de su híbrida propuesta son las recientes declaraciones de su vocero Sebastián Depolo, quien señala que “Hoy la ciudadanía no se identifica con el eje izquierda-derecha. Queremos que sea un frente para la ciudadanía’’. Esta declaración deja de manifiesto la profunda admiración de este sector muestra al paladín de la capitulación: Pablo Iglesias del Partido Podemos de España, que hace algunos años esgrimió “novedosamente” no ser ni de izquierda ni derechas4. Con estas palabras el Frente Amplio deja abierto su interés por ampliarse, pero evidentemente hacia la derecha. Pero profundizando un poco más nos preguntamos ¿Qué es precisamente el Ciudadanismo? El ciudadanismo para novedad de muchos, como sustrato ideológico no es nada nuevo, ha sido precisamente durante los últimos siglos la bandera de agitación para fraguar la conciliación entre el proletariado, el pueblo con las clases dominantes, formando parte de los diversos intentos de la burguesía en el marco del desarrollo de su democracia por cooptar y omitir la lucha de clases.

El concepto de ciudadanía amplio y diverso, tiene como resultado la claudicación de cualquier proyecto político que se plantee la emancipación de la clase explotada y oprimida, por tanto el eje de su política, en el caso del Frente Amplio, está centrado en la recuperación de los derechos sociales del ciudadano así en general, sin distinción de clases sociales arrebatados por la dictadura, ¡Qué horror! ¿Quién podría negarse a tan nobles intensiones? No radica en su idealismo el problema, sino en las causas que dan origen a esta concepción burguesa, que no considera nuestra propia historia, omitiendo la tradición coercitiva en la conformación del Estado Chile. Obviando las más de veinte intervenciones de las FF.AA. contra su propio pueblo, incluso la más reciente y brutal dictadura que nos dejó la enorme enseñanza respecto a cómo se comportan las clases dominantes cuando ven sus intereses trastocados. El Frente Amplio tampoco considera la experiencia de otras latitudes y épocas de la humanidad, no considera el rol que ha debido cumplir la violencia como partera de la historia y base constitutiva de cualquier Estado. No siendo suficiente con esto, es incapaz de mirar más allá de su propio ombligo y sin sonrojarse pasa por alto el retroceso estrepitoso de la socialdemocracia Europea, no se avergüenza al ver conciliar con el Capital y con los ricos del mundo a sus principales referentes en España (Podemos) y Grecia (Syriza), no se estremece al ver la agonía del progresismo y el reformismo en Latino América. Es más, frente a esto último, vergonzosamente los rostros del Frente Amplio salen a criticar duramente la decisión del tribunal Venezolano de cerrar el parlamento por desacato, mientras las fuerzas bolivarianas al interior del conglomerado esconden la cabeza, se omiten, y al parecer olvidan el compromiso irrestricto con el proceso, que predicaban con alevosía en los viajes en avión a tierras caribeñas o cuando usufructuaban de la solidaridad benefactora de la embajada haciendo fila con las manos y los bolsillos bien abiertos. Desde nuestra humilde trinchera, teniendo clara nuestras profundas diferencias con el gobierno Bolivariano, manifestamos nuestra profunda solidaridad con el pueblo Venezolano, confiamos en su fuerza y capacidad de rectificar el rumbo y profundizar el proceso, a su vez repudiamos cualquier intentona del Imperialismo, enmascarado de OEA por posar la bota en Latino América y finalmente nos preguntamos, si ante el cierre del parlamento venezolano, nuestros queridos progres (Guille, Boric, Jackson, etc.) se escandalizaron, ¿Cual será su respuesta, cuando los trabajadores y el pueblo sobrepasen la democracia Burguesa, desmoronen las cimientos de sus instituciones y avancen resueltamente a la toma del poder? Probablemente su respuesta se apegue a la historia de nuestro Chile… y pasen de su falso progresismo directamente a la reacción.

Lo realmente peligroso y relevante es que desde las sombras de la política de los acuerdos, las fuerzas que trabajan incansablemente por la conservación del modelo comienzan a fraguar el proceso de transición y construcción de un nuevo pacto de dominación que refuerce con cemento nuevo los pilares que han dado gobernabilidad al modelo. Es precisamente a esta obra de construcción, pero con ropajes renovados a la que nos invita como pueblo a participar el Frente Amplio, omitiendo la historia y la coyuntura, no se conmocionan ,porque es tal su ansiedad de unirse al festín del Estado y a la repartija de puestos, proyectos, oportunidades y peguitas, que olvida de manera absoluta su propia historia, la oposición de facto que ejercieron y que estarán dispuestos a ejercer por medio de la violencia las clases dominantes al ver tan solo una pequeña cuota de sus intereses en peligro. No satisfecho aún el frente oportunista tiene el atrevimiento de mirar al gigante popular que se ha comenzado articular con apetito venéreo. Allí conspira clavar sus dientes, no comprende o quizá paralizado por su apetito, no desea comprender, que llevar al movimiento de masas a la arena electoral, es una y mil veces más, estrellarlo contra el despeñadero.

¡A desenmascarar el falso progresismo!

¡A derribar las ilusiones del reformismo!

¡A profundizar la lucha!

¡A derribar los pilares del modelo!

¡No más AFP!

Por un sistema de reparto solidario y tripartito

¡Abstención Electoral, Activa y en Lucha!

Dirección Nacional Trabajadores al Poder

Notas:

1 Lucy Avilés, con el arriendo del SuperTanker, La familia Luksic con el financiamiento en la extensión de las operaciones del Super Tankers, la campaña levantemos Chile (Sociedad Saieh, Nicolás Ibáñez, ex controlador de Líder y Juan Carlos Yarur, del Banco BCI) realizan la donación de un avión, Walmart Chile enviando productos de primera necesidad, Cencosud disponiendo trabajadores de Jumbo y Santa Isabel y a través de Paris hicieron entregas de toallas y bloqueadores, entro otros.

2 Instalación de 1729 efectivos del ejército en las regiones de O’Higgins, del Maule y Bio Bio, La tercera sábado 28 de Enero 2017.

3 El artista y la época, J.C. Mariátegui.