El problema ucraniano como revelador de los conflictos geopolíticos
y de la bancarota de una cierta izquierda.

Autor: Viriato

En la política internacional de los estados, Alemania, a través de su "asociación" con Francia y de su control de la Unión Europea, siempre quiso liberarse y después liquidar el poder de Rusia.
El principal aliado de Rusia en el continente europeo ha sido desde siempre la República Francesa.
Durante la Segunda Guerra Mundial y anteriormente, el principal instrumento ideológico para obtener el apoyo financiero y político para el partido nazi de parte de los monopolios industriales alemanes expansionistas estaba asegurado por la amenaza comunista y soviética. El esfuerzo militar principal de los nazis, cerca de dos tercios de sus mejores tropas, se dirigió al frente oriental para conquistar y destruir a la Unión Soviética.

La "amenaza rusa" justificó la conquista y la ocupación por la Alemania nazi, Ucrania, los Balcanes, Europa del Este y los países bálticos, para lo cual ella proporcionó un apoyo sustancial a los colaboradores de cada lugar.

Después de la derrota de Alemania, su división, el desarme, y la extensión del poder soviético, los Estados Unidos restauraron los gigantescos trust industriales y los bancos.
Reclutaron y colaboraron con oficiales nazis y antiguos agentes de inteligencia. Los primeros fueron encargados de reconstruir la economía nacional y los otros para consolidar el poder político en cooperación con las fuerzas de ocupación estadounidenses.

A finales de los años 60, Alemania había recuperado su superioridad económica en Europa y estuvo a la cabeza de la integración con Francia e Inglaterra. Pronto, Alemania dominó las principales instituciones de la Unión Europea. La UE ha sido clave para Alemania en esta conquista encubierta. Año tras año, a través de subvenciones y de préstamos a bajo interés, la Unión Europea envió a los capitalistas alemanes y su expansión financiera en los mercados del sur y centro de Europa. Alemania ha fijado la agenda de Europa Occidental, ya que tomó su control económico mientras se beneficiaba de la subversión en Europa del Este, Rusia, los países bálticos y en los Balcanes que habían lanzado los EEUU.

El gran salto después de la anexión de la RDA y la caída de la URSS

Debido al poder que detiene y gracias a este proyecto estratégico a nivel mundial, Alemania nunca habría tenido jamás éxito si no fuera por la anexión de la República Democrática Alemana. Pese a las declaraciones occidentales, diciendo que todas las ventajas y la ayuda fueron al Este, el régimen de Bonn ha beneficiado de millones de técnicos calificados, ingenieros, trabajadores y fábricas, granjas productivas y, lo que es más importante se aseguró de ser el socio más dinámico en la Unión Europea, sobre todo en los antiguos países del Pacto de Varsovia.

La anexión de la RDA y la caída de los llamados gobiernos comunistas permitió a los capitalistas alemanes orientales de dominar los mercados del antiguo bloque socialista. Como un importante socio comercial, Alemania ha tomado el control de las grandes empresas industriales debido a la corrupción de los regímenes capitalistas clientelistas nuevamente creados. Checoslovaquia, Polonia, Hungría, Bulgaria y los países bálticos han desnacionalizado y privatizado sectores estratégicos de la economía, el comercio, los medios de comunicación y los servicios sociales. La Alemania reunificada recuperó su papel privilegiado. Después de haber caído en manos de bandas oligarcas nacientes y de políticos y capitalistas occidentales, toda la infraestructura industrial de Rusia ha sido diezmada y el país se convirtió en un exportador gigante de materias primas.

Un extracto de un artículo del periodista independiente Petras, muestra gráficamente el aumento de la campaña anti-rusa desde el principio mismo de "la caída del comunismo." Vae Victis! ¡Ay de los vencidos y " el hierro hay que golpearlo cuando está caliente" son los "principios" que guiaron toda la política de Estados Unidos hacia Rusia. Las ilusiones absurdas, las traiciones de los más grandes burócratas apareció claramente.

(Los Estados Unidos y la UE violan todos los acuerdos firmados por Gorbachov y el "Occidente". Los países de Europa del Este se convierten en miembros de la OTAN, Alemania Occidental anexa Alemania del Este y las bases militares se extienden hasta la frontera rusa. Se crean grupos de reflexión favorables a la OTAN que se alimentan de la información de los servicios de inteligencia y propaganda anti-rusa. Cientos de ONG financiadas por los EE.UU., están activos dentro de Rusia como instrumentos de propaganda y organización de los centros políticos neoliberales subversivos. En el Cáucaso y las ex repúblicas soviéticas del Lejano Oriente, el Occidente fomenta movimientos separatistas o sectarios y levantamientos armados, en particular en Chechenia.
Los Estados Unidos apoyaron a dictadores en el Cáucaso y corruptos títeres neo-liberales en Georgia. El Estado ruso fue colonizado y su supuesto líder, Boris Yeltsin, a menudo en un estado de sopor etílico avanzado, es apoyado y manipulado para tomar decisiones arbitrarias que contribuyen más a la desintegración del Estado y de la sociedad.
El pueblo ruso recuerda y considera la década de Yeltsin como un desastre. Los EE.UU., la Unión Europea, los oligarcas rusos y sus partidarios la recuerdan como una edad de oro ...de pillaje. Para la gran mayoría de los rusos, fue un período oscuro: la Ciencia y la Cultura de Rusia sufrieron estragos, los científicos, artistas e ingenieros de renombre fueron privados de ingresos y reducidos a la desesperación, al robo y a la pobreza.
Para los EE.UU., la UE y los oligarcas, que era el tiempo de cojerlo todo marcado por el saqueo económico, cultural e intelectual, la adquisición de fortunas más de mil millones de dólares, la impunidad política, el crimen desenfrenado y la sumisión a los dictados de Occidente. Los acuerdos con el Estado ruso se violaron antes de que la tinta estuviese seca. Esta fue la época del mundo unipolar centrado en los EE.UU., este nuevo orden mundial en el que Washington podría influir e invadir sus opositores nacionalistas y aliados de Rusia con impunidad.
La edad de oro de la dominación mundial indiscutible se ha convertido en la norma en el "Occidente" para juzgar la Rusia post-Yeltsin. Cualquier política interior y exterior adoptadas en los años de Putin 2000-2014 es considerada por Washington sobre la base de su conformidad o no con el período de saqueos y manipulación descarada que fue la década Yeltsin.
El presidente Putin debe, antes de todo, poner fin a la desintegración de Rusia. Con el tiempo, el estado y su economía recupera cierta apariencia de orden y de legalidad. La economía empieza a recuperarse y a crecer. Los puestos de trabajo, los salarios y las condiciones de vida son de nuevo en aumento y las tasas de mortalidad mejoran. Se normaliza el comercio, la inversión y las transacciones financieras con el "Occidente" y se enjuicia a los autores de saqueo desvergonzado. El "Occidente" mantiene una posición ambigua con respecto a la recuperación de Rusia. Muchos hombres de negocio y multinacionales dan la bienvenida al regreso de la ley yd el orden y al fin del gangsterismo. Al contrario, los legisladores en Washington y Bruselas, así como los buitres capitalistas de Wall Street y la City de Londres, rápidamente condenaron lo que llamaron aumento del autoritarismo y el estatismo de Putin cuando las autoridades rusas comienzan a investigación la evasión fiscal, el lavado de dinero a gran escala, la corrupción de los funcionarios públicos e incluso el asesinato de los oligarcas.
El ascenso al poder de Putin coincide con un auge del precio de las materias primas en todo el mundo. El espectacular aumento de los precios del petróleo, el gas natural y los metales de Rusia (2003-2013) permite que la economía crezca rápidamente. El Estado ruso aprovechó la oportunidad para endurecer la regulación sobre la economía y reconstruir sus fuerzas armadas. La capacidad de Putin para acabar con las formas más atroces de saqueo de la economía rusa y restaurar la soberanía de Rusia hace que sea popular entre el electorado, lo que le reelegido en varias ocasiones con una gran mayoría.
A medida que Rusia se distancia de las políticas de cuasi-satélite, del personal y de las prácticas de la época de Yeltsin, los EE.UU. y la UE adoptaron una estrategia política hostil multifacética para desestabilizar Putin, para volver al poder aquellos clones dóciles neoliberales al estilo de Yeltsin. Las ONG rusas financiadas por las fundaciones estadounidenses y que actúan como una cubierta para la CIA. Ellas organizaron grandes manifestaciones dirigidas contra los representantes electos. Algunos partidos políticos ultraliberales apoyados por el "Occidente" intentaronen vano ser elegidos a los niveles nacional y local. El Centro Carnegie, una máquina de propaganda notoria financiada por los EE.UU., produjo en masa panfletos virulentos que pretendían describir las políticas autoritarias del diabólico Putin, su persecución de los disidentes oligarcas y un regreso a una economia planificada de estilo soviético.
Mientras trata de restaurar la edad de oro del saqueo a través de sus aliados políticos internos, el "Occidente" sigue una política exterior agresiva para eliminar los aliados de Rusia y sus socios comerciales, en particular en el Golfo, el Levante y el Norte de África.
Los EE.UU. invaden Irak, asesinana Saddam Hussein y los dirigentes del Partido Baath y establecen un régimen títere sectario. Moscú pierde un aliado nacionalista secular importante en la región. Los EE.UU. entonces imponen sanciones contra el Irán, un importante socio comercial con el que Rusia mantiene un comercio floreciente. Los EE.UU. y la UE también apoyan una insurrección armada en gran escala para derrocar al presidente Bashar al-Assad en Siria, otro aliado de Rusia, lo que privaría a la Marina rusa de un puerto amigo en el Mediterráneo. Los EE.UU. y la UE también bombardean Libia, un importante socio de petróleo y de comercio de Rusia (y de China), con la esperanza de instaurar un régimen basado en el patrocinio favorable del "Occidente".
Acosando a Rusia en el Cáucaso y el Mar Negro, el régimen georgiano, con el apoyo de los EE.UU. invade en 2008 un protectorado de Rusia, la Osetia del Sur, matando a muchos soldados de las fuerzas de paz rusas y cientos de civiles, antes de ser rechazados por un vigoroso contra ataque Ruso.
En 2014, la ofensiva occidental que busca aislar a Rusia,a rodearla y posiblemente poner en peligro cualquier apariencia de independencia está en pleno apogeo. Los EE.UU financian un golpe de estado civil y militar para derrocar al gobierno electo del presidente Viktor Yanukovich, que se había opuesto a la anexión a la Unión Europea y a la afiliación en la OTAN. Washington impuso un régimen títere eminentemente hostil a Rusia y a los ucranianos de origen ruso del Sur Oriente y la península de Crimea. La oposición rusa al golpe de Estado y el apoyo a la democracia pro-federalista en el sureste y en la península de Crimea sirven como pretextos para la imposición de "sanciones" por el "Occidente" para debilitar más los sectores del petróleo , la banca y manufactureros de Rusia y paralizar su economía.
Los estrategas imperialistas en Washington y Bruselas rompen todos los acuerdos previos con el gobierno de Putin y tratan de sublevar los oligarcas contra el presidente ruso Putin con la amenaza de congelar sus activos en "Occidente" (incluyendo las cuentas bancarias abiertas y los activos adquiridos con dinero lavado). Las compañías petroleras del Estado ruso, que ya participan en empresas conjuntas con Chevron, Exxon y Total, pierden durante la noche su acceso a los mercados de capitales occidentales.
El efecto acumulativo deseado de esta ofensiva que se extiende por más de una década, cuya ola actual de fuertes sanciones es el punto más alto, es provocar una recesión en Rusia para debilitar su moneda (el rublo perdió 23% de su valor en 2014), elevar el costo de las importaciones y el daño a los consumidores locales. Las industrias rusas que dependen de piezas y equipos importados del extranjero, así como las compañías petroleras, que dependen de la importación de tecnología para la exploración de las reservas del Ártico, son todas víctimas de la intransigencia de Putin.)

En este artículo, ya que hay docenas de parte de los comentaristas y periodistas que no se publican en la prensa de la "corriente principal" muestran que la gente ven claro y miden el alcance de los planes agresivos imperialistas. Sólo los "partidos de izquierda" que no ven que "la situación de Ucrania solamente" sin entender, o que lo pretenden, que está indisolublemente vinculada a una política estratégica muy clara de dominación global.

Alemania se convirtió en sus relaciones comerciales con Rusia en una relación igual las celebradas por los paises imperialistas con los países coloniales: Alemania exporta productos industriales de alto valor agregado e importa gas, petróleo y materias primas de Rusia. El poder de Alemania ha aumentado de manera exponencial con la adición de la otra Alemania, la restauración del capitalismo en Europa del Este y la aparición de regímenes clientelistas. Estos regímenes han aceptado someterse a una Unión Europea dominada por Alemania y el comando militar de la OTAN liderada por Estados Unidos.

La expansión política y económica tras los levantamientos populares respaldados por los EE.UU. y Alemania, que controlaban politicos locales, pronto fue acompañada por la ofensiva militar liderada por los EE.UU. y marcada por movimientos separatistas. Alemania intervino en Yugoslavia en complicidad con los movimientos separatistas en Eslovenia y Croacia. Ella apoyó el bombardeo de la OTAN en Serbia, donde apoyó al Ejército de Liberación de Kosovo (ELK) de extrema derecha en una guerra terrorista en Kosovo.
Francia, que había fingido oponerse al bombardeo de su aliado tradicional, Serbia, hizo lo mismo, lo que refleja su estatus de potencia de segundo orden con sujeción a la política agresiva del bloque occidental.
Belgrado fue derrotado y se produjo un cambio de régimen transformándolo en un Estado cliente neoliberal. Los Estados Unidos construyeron la base militar más grande de Europa en el Kosovo. Montenegro y Macedonia se han convertido en estados satélites de la Unión Europea.

La OTAN se ha expandido y ha aumentado la presencia militar de los Estados Unidos, cerca de las fronteras de Rusia. Alemania se ha convertido en la economía más grande del continente.

Alemania y el nuevo orden mundial

Mientras Bush y Clinton proclamaban el "nuevo orden mundial" basado en la supremacía militar unipolar de Estados Unidos, Alemania se ha acomodado al nuevo orden imperial con maniobras políticas y económicas. Los dos centros de poder, Alemania, a través de la UE, Francia siguiendo de grado o por fuerza, y los Estados Unidos acordaron integrar rápidamente los nuevos regímenes capitalistas en la UE y la OTAN y extender su poder a nivel mundial.
 Teniendo cuenta de la naturaleza de estos régimenes y de su trayectoria de vasallos reaccionarios en Europa del Este, los países bálticos y los Balcanes, y los temores políticos de una reacción popular contra el desempleo, y la degradación aguda de los servicios sociales o la oposición a la aplicación de las terapias de choque neoliberales, los líderes de estos países se aplicaron de inmediato para hacer entrar estos países como miembros recientes de la UE y la OTAN, y sacrificaron la soberanía nacional, los comercios y la propiedad de los medios de producción a cambio de ayuda económica y del movimiento "libre" de capitales; una catástrofe que producirá millones de nuevos desempleados. Los países imperialistas europeos han recibido millones de inmigrantes calificados, obligados a trabajar por menos del precio del mercado y que no tienen acceso a los beneficios de los otros trabajadores.

La dominación económica y militar de los Estados Unidos y Alemania en Europa se basa en el principio de mantener la Rusia debilitada, como un estado semi vasallo, y continuar la explotación de sus economías más allá del saqueo inicial de la antigua economías comunistas.
Otro artículo muestra de manera más amplia lo siguiente:

" El retorno del militarismo alemán
  Cien años después del estallido de la Primera Guerra Mundial y 75 años después del inicio de la Segunda Guerra Mundial, el sistema imperialista amenaza una vez más la humanidad de una catástrofe. Los acontecimientos políticos recientes lo han confirmado en gran medida. Las potencias imperialistas han abierto dos nuevos frentes, uno en contra de Rusia y uno en el Medio Oriente.
 Una pandilla de agentes políticos, personalidades militares, periodistas que tienen estrechos vínculos con las agencias de inteligencia y otros líderes de opinión han manipulado los acontecimientos y tomado decisiones que amenazan con sumir a toda la humanidad en un baño de sangre. Esta política militarista se encontró con una fuerte oposición por parte de amplios sectores de la población. Las encuestas muestran que más de dos tercios de todos los alemanes están en contra del suministro de armas a Irak. Pero la oposición popular queda en letra muerta. Los partidos políticos no son responsables ante sus electores. Reciben sus órdenes de los más poderosos representantes del capital aleman y mundial. La democracia sólo sirve de fachada para la dictadura de una minoría.
 Una guerra nuclear con Rusia ya no es una posibilidad hipotética, sino un verdadero peligro.
En febrero de 2014, Washington y Berlín han cooperado con los fascistas con el fin de organizar un golpe de estado en Kiev. Desde entonces se han intensificado sistemáticamente la confrontación con Rusia. En julio, utilizaron el accidente de Aerolíneas de Malasia MH17, en circunstancias que no han sido resueltas para imponer sanciones económicas. A principios de septiembre, la cumbre de la OTAN en Gales ha adoptado un cambio fundamental en la estrategia militar. Mientras que en las últimas dos décadas, la alianza ha llevado a cabo principalmente guerras en los Balcanes, el norte de África y el Medio Oriente, su vasto arsenal está, una vez más volcado contra Rusia, como cuando era contra la Unión Soviética durante la Guerra Fría. Los comandantes de la OTAN han tomado el control efectivo de la política exterior europea. La OTAN ha proporcionado una garantía de ayuda incondicional a regímenes de derecha en los Estados bálticos, que ahora tiene carta blanca para provocar una guerra con Rusia en cualquier momento.

"Guerra Total"

El ministro de Relaciones Exteriores alemán, Frank-Walter Steinmeier, uno de los principales protagonistas de estos acontecimientos, admitió que "la dinámica de la escalada militar determina cada vez más la acción política, y no al revés", en referencia en vísperas de la Primera Guerra Mundial, cuando los sistemas estratégicos del Estado Mayor alemán dictaban las decisiones de políticas haciendo la carrera hacia la guerra irreversible.
En el Medio Oriente, Israel llevó a cabo una ofensiva brutal contra los palestinos, con el apoyo de Alemania y Estados Unidos. Bajo el pretexto de la lucha contra la milicia terrorista "Estado islámico" (EI), que fue organizado con el apoyo de los Estados Unidos, Qatar, Arabia Saudita y Turquía, comenzó una división más violenta de la región, rica en petróleo, y amenaza ser aún más sangrienta que las guerras anteriores en Irak, Libia y Siria.
A diferencia de las guerras en Irak en 2003 y Libia en 2011, esta vez Alemania desempeña un papel de liderazgo en la deriva hacia la guerra. Las élites gobernantes de Alemania, que lanzaron al mundo al abismo dos veces antes, están una vez más tratando de reclamar el "liderazgo alemán" y se preparan para alcanzar sus intereses imperialistas por la violencia militar. Fuerzan su camino hacia Europa del Este, los territorios de la antigua Unión Soviética, del Medio Oriente y África.
La historia retorna al pasado. Casi 70 años después de los crímenes de los nazis y de su derrota en la Segunda Guerra Mundial, la clase dominante alemana, una vez más, adopta la política de las potencias imperialistas del estilo del imperio del Kaiser y Hitler. La velocidad de la escalada de la guerra propagandista contra Rusia recuerda las vísperas de la Primera Guerra Mundial y de la Segunda Guerra Mundial.
En Ucrania, el gobierno alemán está trabajando con los fascistas de Svoboda y del Sector Derecho, que celebran la tradición de los colaboradores de los nazis durante la Segunda Guerra Mundial. Utilizan el país que fue ocupado por Alemania en las dos guerras mundiales como un motivo de reunion en contra de Rusia. Además, armando un partido en la guerra civil iraquí, los Peshmerga kurdos, el gobierno alemán anunció su intención de participar en la próxima ronda de violenta repartición de la región.
 La propaganda de la época posterior a la guerra, diciendo que Alemania había aprendido de los terribles crímenes de los nazis, que había "pasado al Occidente," abrazado una política exterior pacifista y que había desarrollado una democracia estable, aparecen como mentiras.
El imperialismo alemán está una vez más tratando de mostrar sus verdaderos colores a medida que emerge con toda su agresividad como lo hizo antes.

Un complot político

El retorno del imperialismo alemán se preparó sistemáticamente a espaldas de su propio pueblo. Después de la no participación de Alemania en la guerra de Libia, los medios de prensa comenzaron una campaña contra el ministro de Relaciones Exteriores de la época, Guido Westerwelle (Partido Liberal Demócrata-FDP) y el presidente Christian Wulff. Campaña que llevó al colapso del FDP y a la dimisión de Wulff, debido a un escándalo de corrupción fabricado. Wulff fue reemplazado por Joachim Gauck, cuyo anticomunismo y anti-rusia parecía más adecuado para hacer cumplir la nueva política de la guerra contra Rusia a pesar de la oposición pública.
En 2013, más de medio centenar de políticos, periodistas, académicos, representantes militares y empresariales han trabajado para desarrollar una nueva estrategia para la política exterior alemana bajo el liderazgo del gobierno de reflexión Stiftung Wissenschaft und Politik (Fundación para la ciencia y la política SWP) y el Fondo con sede en Washington German Marshall (GMF). Identificaron a Alemania como una "nación comercial y de exportación" que, más que cualquier otro país, depende de "la demanda de otros mercados, así como del acceso a las rutas del comercio internacional y las materias primas."
Llegaron a la conclusión de que Alemania debía jugar una vez más un "papel de liderazgo » internacional, especialmente durante las intervenciones militares en el marco de la OTAN, que se describe como una "fuerza única para fortalecer los intereses de seguridad de Alemania » Alemania debería" utilizar su creciente influencia "para los" orientar de nuevo " la dirección futura de la OTAN.
 Inmediatamente después de la elección federal en septiembre de 2013, el Presidente Gauck pasó a la ofensiva con esta nueva estrategia. Dijo en el aniversario de la unificación alemana que Alemania « no era una isla" que podría quedarse fuera de "los conflictos económicos, políticos y militares." Debe desempeñar un papel "en Europa y en el mundo", en relación a su tamaño e influencia.
 Esta estrategia fue la base de la política exterior del nuevo gobierno. Apenas había tomado el poder cuando el ministro de Relaciones Exteriores, Frank-Walter Steinmeier, y el ministro de Defensa von der Leyen anunciaron que el período de restricción militar había terminado. Alemania era "demasiado grande para comentar la política mundial al margen", y debía estar "lista para intervenir antes, con más decisión y de forma más inteligente en la política exterior y de seguridad." En Ucrania, se implementó esa política. Washington y Berlín provocaron una crisis política para crear un pretexto para la militarización de Europa, y para romper la hostilidad profundamente arraigada en contra de la guerra del pueblo.
 Desde ese entonces, la opinión pública ha sido continuamente trabajada en este tema. Los dos programas de noticias más importantes de la televisión pública, Tagesthemen y el periódico Heute, fueron transformados enespectáculos de propaganda diaria.
El Ministerio de Asuntos Exteriores publica declaracionesbajo el título "el destino de Alemania : llevar Europa a liderar el mundo."
 Las universidades también han estado al servicio del militarismo. La distinción entre la historia y la propaganda se ha socavado sistemáticamente en el proceso. El historiador Fritz Fischer, que murió en 1999, se convirtió en objeto de feroces ataques. En la década de 1960, Fischer expuso los objetivos de la guerra de agresión del imperio alemán en la Primera Guerra Mundial, y demostró que Hitler repitió los mismos objetivos en la Segunda Guerra Mundial. Fischer es ahora atacado porque sus conclusiones son muy relevantes: la política alemana hacia Ucrania sigue de nuevo las huellas del Imperio Wilhelmiano y del Tercer Reich. Hay una continuidad histórica directa desde Bethmann Hollweg, a Ribbentrop y a Steinmeier.
 Los propagandistas académicos no se contentan con la rehabilitación de las políticas del imperio alemán en la guerra. También están tratando de rehabilitar la reputación de Hitler. Con este fin, el asunto del historiador Ernst Nolte, que provocó controversia entre los historiadores hace 30 años, minimizando el papel del nacional socialismo, está renaciendo. En febrero, el historiador Berlín Jörg Baberowski anunció en Der Spiegel que Nolte "era históricamente correcto". Por su parte, Nolte denuncia "el grado de odio y condena, de lo que fue tiempo liberador ' (esto es el de Hitler) el representante del "mal absoluto" y un "tabú". Hitler fue " el representante olvidado de tendencias" de afirmación de si " que faltan en la política oficial del gobierno alemán", escribe Nolte.

La crisis de la Unión Europea

 La razón del resurgimiento del imperialismo alemán es la profunda crisis del capitalismo mundial y del sistema de Estado-nación en el que se basa.
 La tentativa de Hitler de salir de este sistema y de conquistar por la violencia Europa ha dejado el continente en ruinas, se cobró la vida de 70 millones de personas y terminó con una derrota militar total. Pero el orden instaurado en la post-guerra no resolvió ninguno de los problemas que llevaron a la guerra. El poder económico de los Estados Unidos dio lugar a una estabilización temporal con el boom de la posguerra. La guerra fría no sólo contenía la Unión Soviética, pero también Alemania fue mantenida bajo control. Pero con la reunificación de Alemania y la disolución de la Unión Soviética, el período en que la economía alemana podría conducir sus negocios bajo el ala de los EE.UU. y el ejército alemán se limitaba a la defensa nacional está irrevocable terminado.
 No había nada progresista en la reunificación de Alemania. Ella condujo no sólo a una regresión social sin precedentes en el este de Alemania y Europa, sino también al resurgimiento del militarismo, gracias al dinamismo del capitalismo alemán. Cuando los miembros del gobierno dicen ahora que el peso militar de Alemania debe coincidir con su poder económico, que vuelven a hablar con el lenguaje del imperialismo alemán.
El colapso de los estados nacionales en Europa del Este fue sólo el primer resultado de una profunda crisis del mundo imperialista. La relación de fuerzas internacionales en las que los imperialistas han organizado su predominio y defendido sus intereses globales con la ayuda de los socialdemócratas se rompió. Los viejos conflictos entre las potencias imperialistas por el reparto del mundo, que lanzó a la humanidad en los horrores de la Guerra Mundial por dos veces, ha resurgido.
 El gobierno británico de Margaret Thatcher y el gobierno francés de François Mitterrand buscaron inicialmente impedir la reunificación de Alemania, por temor a las consecuencias de su ascenso como potencia dominante en Europa Central. Un compromiso, la creación y expansión de la Unión Europea fue acordado. Mientras que Francia ha visto a la UE como una manera de controlar su vecino dominante, Alemania la considera como un mecanismo de control de Europa.
El gobierno alemán ha hecho pocos esfuerzos para ocultar sus ambiciones. Ya en 1993, el ministro de Relaciones Exteriores alemán Klaus Kinkel, dijo: "Como un pueblo de 80 millones, y la economía más fuerte de Europa Central, tenemos, en parte, una nueva responsabilidad especial, que esto guste o no. Debemos poner al diapasón toda nuestra actividad política extranjera en consecuencia. Debido a nuestra ubicación central, nuestro tamaño y nuestras relaciones tradicionales con Europa Central y Oriental, estamos predestinados a ser el principal benefactor de la devolución de estos Estados a Europa ".
 La UE ha sido presentada al público como un importante paso hacia la unificación de Europa. De hecho, ella fue y es una de las armas más poderosas de los intereses comerciales y financieros contra la clase obrera; una fortaleza amurallada delante de la cual miles de refugiados mueren cada año, una zona de guerra en la que las potencias europeas están luchando por el dominio; una incubadora del nacionalismo y del chovinismo y un instrumento de rearme interno y externo. Este es un terreno fértil para el militarismo, las políticas de austeridad y la dictadura.
 Ya a comienzos del nuevo siglo, las tensiones dentro de la UE han salido a la luz. La idea de que Alemania, a la cabeza de la UE, podría convertirse en una potencia mundial a la par de los Estados Unidos resultó ser una ilusión. Ni Gran Bretaña ni Francia están dispuestos a tolerar una Alemania superpoderosa en Europa Central.

Las consecuencias de la crisis financiera de 2008

 Lq crisis de la UE se intensificó con la crisis financiera internacional de 2008. La mayor crisis financiera desde la década de 1930 no fue un episodio cíclico, sino el inicio de una crisis permanente del capitalismo mundial. Seis años después, ninguno de los problemas fundamentales que han llevado al sistema financiero global al borde del colapso, han sido resueltos. En lugar de ello, los millones asignados a los bancos, la inundación de los mercados financieros con el dinero barato de los bancos centrales, y los incesantes ataques contra los salarios, empleos y beneficios, han exacerbado enormemente las tensiones de clase y creado las condiciones para el próximo colapso financiero.
 La reciente decisión del Banco Central Europeo (BCE) para recortar las tasas de interés a 0,05 por ciento y comprar bonos basura que desencadenaron la crisis en 2008 por cientos de miles de millones de euros, es una declaración política de quiebra . Se parece a la acción de un drogadicto que, por temor a la muerte, toma una última dosis fatal. El presidente del BCE, Mario Draghi, ha justificado la última iniciativa haciendo referencia a la "falta de confianza en el futuro" y el riesgo de una nueva crisis. Pero en lugar de estimular la economía europea estancada, la estampida sobre los fondos frescos de los bancos inflará la burbuja especulativa en los mercados de valores hacia el punto de ruptura.
 Hay profundas divisiones en el seno del cuerpo central del BCE que expresan las crecientes tensiones nacionales de Europa. Pero desde el punto de vista de las relaciones de clase, no hay una diferencia fundamental entre la política de Draghi de imprimir dinero y las estrictas medidas de austeridad exigidas por el gobierno alemán o francés. Los dos se complementan entre sí. Se utilizan para enriquecer a una aristocracia financiera insaciable a expensas de la gran mayoría, perdida toda conexión con el proceso de producción y con las necesidades de la sociedad. La situación se parece de más y más a las vísperas de la Revolución Francesa, cuando amenazaba una hambruna masiva debido a la escasez de pan y las masas fueron aconsejadas por María Antonieta de comer pastel.
En Grecia, Portugal y España, las medidas de austeridad draconianas impuestas por Berlín y por Bruselas para llevar la carga del rescate de los bancos sobre la clase trabajadora ya se encontraron con una feroz resistencia. Sin embargo, las medidas impuestas por la Unión Europea en respuesta a la crisis financiera también han intensificado considerablemente las tensiones sociales en Alemania y el resto de los países europeos.
 El índice bursátil alemán DAX es actualmente de 2.000 puntos por encima de su punto más alto antes de la crisis de 2008, aun cuando la economía apenas crece. Los propietarios de las acciones de las 30 mayores empresas alemanas aumentaron sus tenencias de € 200 mil millones sin mover un dedo. Durante el mismo período, el nivel de vida de la mayoría de la población ha disminuido dramáticamente. Unas 126 millones de europeos, una cuarta parte de la población, están en el umbral de la pobreza. El número de niños pobres aumentó en 800.000 desde 2008. El once por ciento de los adultos y el 23 por ciento de los jóvenes en Europa están oficialmente desempleados. Casi uno de cada tres no recibe asistencia social. En Europa oriental, la situación social es peor de lo que era hace 25 años cuando los regímenes llamados "socialistas" se derrumbaron. Aunque una minoría criminal pequeña y a menudo corrupta se enriqueció grandemente, la gran mayoría de la población lucha por sobrevivir en condiciones de desempleo masivo, bajos salarios y el colapso de los servicios sociales y médicos y de las pensiones.
 El resurgimiento del militarismo es la respuesta de la clase dominante frente a tensiones sociales explosivas, la crisis económica empeora y el creciente conflicto entre las potencias europeas. Su objetivo es la conquista de nuevas esferas de influencia, los mercados y las materias primas requeridas por la economía alemana dependiente de las exportaciones, la prevensión de una explosión social desviando las tensiones sociales hacia un enemigo externo y la militarización de la sociedad en su conjunto, incluyendo el desarrollo de todos los dispositivos nacionales de vigilancia, incluida la eliminación de la oposición política y social, y el control de los medios de comunicación.
El ex agente de la CIA Edward Snowden ha puesto de manifiesto la enorme escala de la vigilancia del Gobierno efectuada no sólo por los servicios de inteligencia estadounidenses y británicos, sino también por los servicios secretos alemanes que les están estrechamente ligados. En nombre de la lucha contra el terrorismo y el crimen organizado, Alemania ha eliminado en gran medida la separación entre la policía nacional y los servicios secretos, incluida en su constitución de posguerra como una medida para evitar la aparición de una nueva Gestapo. Bases de datos enormes y centralizados dan a las agencias de seguridad, acceso a los datos de millones de ciudadanos ordinarios. El propósito de esta pesadilla orwelliana es la eliminación de cualquier resistencia social y de cualquier protesta. El estado de excepción impuesto en la ciudad estadounidense de Ferguson tras el asesinato de Michael Brown, con la policía y el despliegue de la Guardia Nacional haciendo uso de armas militares contra personas desarmadas, es un anticipo de lo que está por venir si las tensiones sociales se desarrollan.

El aumento de las tensiones con Estados Unidos

Un objetivo adicional de la confrontación con Rusia es reunir una UE que está cayendo cada vez más en pedazos. La UE previamente definida en gran medida por los objetivos económicos, tales como la libre circulación de capitales y mercancías, y una moneda común y la lucha contra un enemigo común es ahora destinada garantizar la cohesión de Europa. Como fue el caso durante la Guerra Fría, Rusia es presentada una vez más como el enemigo común del "Occidente". Sin embargo, detrás de la fachada de la unidad europea contra Rusia, las tensiones son cada vez más grandes. Los conflictos que transformaron dos veces Europa en un campo de batalla en el siglo XX, reaparecen. Otros miembros de la UE calientan sus músculos y se preparan para seguir sus propios intereses imperialistas.
La alianza actual Alemania con los EE.UU. contra Rusia también está plagado de tensiones y contradicciones internas.
Washington y Berlín siguen el mismo camino contra Rusia, pero con diferentes objetivos. El objetivo de los EE.UU. es prevenir la aparición de una potencia mundial que compita con él, en el continente euroasiático. Su agresión contra Rusia constituye el extremo occidental de su "pivote hacia Asia", que se dirige principalmente contra el ascenso de China.
Por su parte, el imperialismo alemán tiene la intención de explotar la Europa del Este y Rusia como fuente de energía y mano de obra barata, así como un mercado para sus productos manteniendo al mismo tiempo estrechas relaciones económicas y políticas con China. En Europa oriental y en la región cada vez más importante del Mar Negro, así como Rusia y China, Alemania se enfrenta a los Estados Unidos como su rival estratégico.
En Medio Oriente, el imperialismo alemán persigue sus propios intereses también. La región es un mercado importante para la industria alemana, y se ve amenazada por la política de Estados Unidos. El desastre provocado por las fuerzas estadounidenses en Irak, forzó Berlín a reevaluar su estrategia en la región. Las tensiones entre Alemania y Estados Unidos se han expresado recientemente tras el desenmascaramiento de un espía estadounidense en Berlín.
A medida que el imperialismo norteamericano aparece más debilitado, las otras potencias imperialistas están desarrollando su propia estrategia independiente. En Asia, Japón ha iniciado su propia remilitarización con el apoyo de los Estados Unidos y abandonado el compromiso pacifista de su constitución de post-guerra. Ya que el Japón tiene sus propios intereses independientes. Los conflictos imperialistas básicos que llevaron a las dos guerras mundiales en la primera mitad del siglo XX re=emergen bajo nuevas formas. »

« La exposición de estos puntos de vista permite de centrar cuáles son los problemas de unos y de otros sobre esta cuestión ucraniana que es en realidad es una cuestión europea-US y Rusa donde los dos primeros son los agresores y los rusos los agredidos y esto, a pesar de las intenciones, de los planes o aspiraciones de Rusia.

Para los EE.UU., su supremacía militar indiscutible fue el trampolín de una expansión casi imperial en el Medio Oriente, Asia del Sur, África o en América Latina. La OTAN se ha internacionalizado hasta convertirse en una alianza ofensiva global, por primera vez en Somalia, luego en Afganistán y Libia, Siria y Ucrania recientemente.

Durante la década de la infamia (1991-2000), las medidas de privatización extremas que condujeron las nuevas autoridades rusas en nombre de los Estados Unidos y de los inversores europeos y de los oligarcas mafiosos han logrado saquear toda la economía, la Tesorería y el patrimonio nacional ruso. Los Estados Unidos y la Unión Europea han comenzado a ver a Rusia como la imagen de un estado vasallo gigante incapaz de llevar a cabo una política exterior independiente, incapaz de construir una economía moderna y funcional o de mantener las leyes. La Rusia post-comunista, un Estado fallido, fue definida como una "democracia liberal" por los políticos capitalistas occidentales y los medias lo han repetido profusamente.

Más tarde, la subida fortuita de Vladimir Putin, la progresiva desaparición de algunos de los líderes neoliberales más odiosos y vendidos y, más importante, la reconstrucción del Estado ruso con instituciones nacionales competentes y un presupuesto operacional fue visto como una amenaza para la supremacía militar de los EE.UU. y la expansión económica alemana. La transición de Rusia de un estado vasallo de Occidente en un estado independiente y soberano ha provocado una contra ofensiva agresiva de los Estados Unidos y de la Unión Europea. Ellos financiaron la oposición con el apoyo del oligarquía neoliberal Khodorovsky en un intento de restaurar el estado vasallo, con manifestaciones e interferencia en las elecciones. Sus esfuerzos para derrocar a Putin fracasaron. Lo que había sido un éxito con Yeltsin en 1991 y contra Gorbachov, no era eficaz contra Putin. La gran mayoría de los rusos no retornaría a la década de la infamia.

Al comienzo de este nuevo siglo, Putin y su equipo reescribieron las reglas en las que los oligarcas podían mantener su riqueza y sus conglomerados ilícitos, siempre que no utilizacen su influencia para tomar el poder estatal. En segundo lugar, Putin ha recuperado y restaurado las instituciones científicas, militares, técnicas, industriales y culturales y tomado decisiones empresariales y de inversiones centralizadas para el tratamiento de la deuda pública y privada. En tercer lugar, empezó a corregir el desmantelamiento de las agencias de inteligencia, particularmente los relacionados con las amenazas de los movimientos separatistas patrocinados por Occidente en el Cáucaso, especialmente en Chechenia y las revoluciones de color sostenidas por los Estados Unidos en Ucrania y Georgia.

Inicialmente, Putin se mostró más optimista y supuso que la normalización y estabilización de la ideología capitalista en Rusia, sería bien recibida por las potencias occidentales. Incluso pensó que aceptarían a Rusia como un socio económico y político, e incluso como un miembro de la OTAN. Putin hizo muchos compromisos para unirse y cooperar con la OTAN y la Unión Europea. El Occidente no impidió que Putin se hiciese ilusiones. De hecho, animó a la vez que aumentó su apoyo a la oposición interna en Rusia, preparando una serie de guerras imperialistas y sanciones en el Medio Oriente, dirigidas contra aliados rusos tradicionales como el Irak, Siria y Libia.

El Estado ruso ha prevalecido liquidando la estrategia subversiva interna, por lo que la demonización de Putin se convirtió en una constante. El Occidente ha aplicado una estrategia externa para aislar, asediar y debilitar el Estado ruso sobre la base de debilitar a sus aliados y socios comerciales.

Los Estados Unidos y la UE frente a Rusia: ¿qué hacer con la "amenaza rusa" ?

Rusia ha tratado de apoyar las guerras de los EEUU y de la OTAN en Irak, Afganistán y Libia a cambio de la promesa de una mayor integración en los mercados occidentales. Los Estados Unidos y la Unión Europea han aceptado la cooperación de Rusia, incluyendo la apertura de sus carreteras y su base de suministro para la invasión y ocupación de Afganistán. El apoyo de Rusia a las sanciones contra Irán por la OTAN fue asegurado. Ellos explotaron el apoyo ruso en la zona de exclusión aérea en Libia para lanzar una guerra relámpago. Las revoluciones de colores en Georgia y Ucrania, financiados por los EE.UU., han sido meras repeticiones del golpe de estado del 2014. Cada toma violenta del poder dio a la OTAN la posibilidad de introducir líderes anti-rusos listo para servir a la UE controlada por Alemania y Estados Unidos.

Alemania dirigió el avance europeo en los Balcanes y en Moldavia, países con fuertes lazos económicos con Rusia. Los líderes alemanes han visitado los Balcanes para fortalecer los lazos con los regímenes clientes en Eslovenia, Bulgaria, Eslovaquia y Croacia. Bajo el liderazgo de Alemania, la UE ordenó al régimen búlgaro de Boyko Borisov de bloquear el paso del gasoducto ruso South Stream en Serbia, Hungría, Eslovenia y otros. Como consecuencia, Bulgaria perdió 400 millones de dólares al año.
Alemania y los Estados Unidos ha financiado los políticos pro-europeos en Moldavia, asegurando la elección como primer ministro de Iurie Leanca. Tras el vasallaje de Leanca, Moldavia perdió $ 150 millones en exportaciones a Rusia. Las políticas pro-europeas de Leanca son contrarias a la opinión de la mayoría de los moldavos: 57% ve a Rusia como un socio económico importante. Casi el 40% de los moldavos trabajan en Rusia, mientras que el 25% del PIB del país proviene de los envíos de fondos extranjeros.

Los fabricantes del imperio aleman y estadounidense alistan las voces disidentes en Hungría, Serbia, Eslovenia, Moldavia y Bulgaria, cuya economía y la población sufre del bloqueo del gas ruso y del petróleo. Pero Alemania, concentrada en su guerra económica contra Rusia pasa por encima de los intereses de sus vasallos. Los dictados de los intereses imperialistas alemanes articulados por la Unión Europea que tiene a su disposición a los países bálticos y a los regímenes de los Balcanes, listo a sacrificar sus intereses económicos, son buenos indicadores del Imperio Alemán resurgente en Europa.

Paralelamente a la campaña económica anti-rusa, la OTAN y los Estados Unidos se han lanzado en una acumulación de tropas cerca de las fronteras rusas. El títere de los EEUU, Jens Stoltenberg, el jefe de la OTAN, se jacta de que este año, la OTAN ha quintuplicado el número de aviones y bombarderos patrullando el mar y la frontera con Rusia. La OTAN ha llevado a cabo ejercicios militares cada dos días, y aumentó el número de buques de guerra en el Mar Báltico y el Mar Negro.

Lo que es perfectamente claro es que Alemania y Estados Unidos están tratando de volver Rusia a la condición de un estado vasallo como lo era en los años 90; ellos no quieren "relaciones normales". Desde el momento en que Putin ha restaurado el Estado y la economía de Rusia, las potencias occidentales han puesto en marcha una serie de acciones políticas y militares para eliminar cualquier y todos los estados independientes aliados de los rusos y sus socios comerciales a través de la intervención militar abierta.

Los extremistas y los regímenes visceralmente anti-rusos en Polonia, Letonia, Estonia y Lituania han sido utilizados como escudo para avanzar en la intrusión económica de la OTAN y de Alemania. El sueño de Hitler de conquistar la URSS sobre la base de la fuerza militar, ahora es posible a la Canciller Merkel, por el debilitamiento del Norte y del Centro de Europa, a través del chantaje económico en los Balcanes y por golpes violentos de estado en Georgia o Ucrania.

La clase dominante alemana se divide entre el sector dominante pro estadounidense, dispuesto a sacrificar una relación comercial lucrativa con Rusia, con la esperanza de dominar por el saqueo la economia rusa post-Putin (controlada por clones del tipo de Yeltsin) y una minoría Industrial que quiere poner fin a las sanciones y volver a las relaciones económicas normales con Rusia.
(Vea la carta abierta de los ex cancilleres y otros funcionarios alemanes de alto rango que ven como "inevitable" la guerra europea y mundial, si continua liderando la agresiva política de Merkel y asociados)

Alemania ha instalado sus títeres en el Este, especialmente en los Balcanes. Son gobiernos que son vulnerables a los movimientos populares a causa de los sacrificios impuestos a la población. De este modo, Alemania ha aprobado la Fuerza de Despliegue Rápida de la OTAN para hacer frente a una supuesta amenaza rusa inexistente, pero en realidad como un instrumento para controlar estos estados clientes y sus poblaciones.

La amenaza de Rusia, esta ideología que llevó a la ofensiva alemana y americana en Europa y el Cáucaso, es la repetición de la misma doctrina que Hitler utilizó para asegurar el apoyo de los banqueros, los industriales en Alemania y de colaboradores conservadores de derecha entre los extremistas de Ucrania, Hungría, Rumania y Bulgaria.
La desconfianza del imperialismo francés crece. Él se ve descartado y encontrándose en una posición subordinada en una Europa, en que se sentía hasta hace poco, dominante. La visita de Holande a Putin, dirigida indirectamente contra la Alemania, es un índice.

La toma de posesión de los Estados Unidos y la Unión Europea que han apoyado matones corruptos y fascistas hicieron explotar la crisis en Ucrania. Después del golpe de Estado en Kiev, la OTAN apoyó sus títeres en su búsqueda de eliminar militarmente las regiones del sur y tomar la Crimea, eliminando la posición estratégica de Rusia en el Mar Negro.

Rusia, víctima del ‘hecho consumado de la OTAN, fue designado como el agresor. Las autoridades oficiales y los medios han repetido sin cesar esta mentira. Las dos décadas de avance de los Estados Unidos y la OTAN en las fronteras de Rusia y la expansión alemana y americana en el mercado ruso se han omitido. Ucrania es la mayor plataforma estratégica militar de la que los Estados Unidos o la OTAN podría lanzar un ataque contra Rusia y es el mayor mercado de Alemania desde la anexión de la RDA.

Los Estados Unidos y Alemania concibieron la conquista de Ucrania como extremadamente valiosa en sí misma, sino también como una clave para el empujón final que estrangularía la economía rusa a través de sanciones, para bajar el precio Petróleo y para militarmente amenazar a Rusia. El objetivo estratégico es reducir la población rusa a la pobreza y revivir la oposición casi moribunda para derrocar al gobierno de Putin y llevar a Rusia de nuevo a un permanente estado de vasallaje. Las élites estadounidenses y alemanas, más allá de Rusia, creen que si pueden controlar Rusia, pueden rodear, aislar y atacar a China en el este y el oeste.

Sus objetivos no están seguros de lograrlos, pero como partidarios de la guerra permanente para poner fin a la presencia rusa en Europa y socavar la emergencia de China como potencia mundial, están dispuestos a mirar en el abismo de una guerra nuclear.

La base ideológica de la expansión de Estados Unidos y Alemania y su conquista de Europa y el Cáucaso es la amenaza rusa, la piedra angular que define opositores y aliados. Los países que no imponen sanciones están amenazados. Los medias han repetido la mentira. La amenaza de Rusia se convirtió en gritería de los vasallos sumetidos, falsa justificación para imponer sacrificios que solo sirven a sus patrocinadores en Berlín y Washington, por temor a la rebelión de una población sacrificada.
Sin embargo, al límite de sus posibilidades, Rusia se verá obligada a hacer sacrificios. Los oligarcas huirán hacia el Oeste; Los liberales se esconderán debajo de sus camas. Pero al igual que hicieron los soviéticos para cambiar el destino de la guerra en Stalingrado, el pueblo ruso sobrevivirá y volverá a ser la fuente de esperanza para todos aquellos que buscan escapar de la tiranía de militarismo estadounidense y de la OTAN y de los dictados económicos de Alemania y la Unión Europea. »

Esta introducción es un resumen de los artículos publicados por los periodistas burgueses independientes, y sin embargo, los partidos marxistas parece no saberlo. Nos lleva a la cuestión ucraniana, es decir, a los planes de Estados Unidos en Ucrania, a los enfrentamientos que implica, sobre todo, a las posiciones adoptadas por la izquierda, en toda su extensión. Y esta no se caracterizó por su previsión ni por la defensa de los principios después de todo fundamentales del marxismo-leninismo.

De hecho, el movimiento comunista (y hablo mal seguramente, todas las tendencias o corrientes de este movimiento muy débil ahora ya que todos tienen un espectro de posiciones y actitudes diferentes y que, por todos los problemas relacionados a la teoría y la práctica que se revindica del comunismo » sean revisionistas, trotskistas, marxistas-leninistas, hekmatistes, consejistas, comunistas libertarios de todas las tendencias, pero los enfoques especialmente tan diversos y contradictorios que el diálogo abierto y fraterno, pero claro y sin compromisos, es una necesidad imperiosa.) fue dividido sobre esta cuestión en tres tendencias internacionales claramente definidas.
Aquellos que se hicieron abiertamente los altoparlantes de conceptos de la propaganda imperialista.
Los que se colocan "en el medio", sin querer "comprometerse" ni con los unos ni con los otros, los que equiparan ambos, otros que se ponen en una posición "neutral", otros que trataqn de "situarse" (sin éxito) en "defensa los intereses de los trabajadores", en abstracto, tapandose los ojos delante de la realidad compleja y contradictoria que viven.
Los que tomaron la única manera correcta: la oposición al enemigo principal de la humanidad, la proposición de un Frente Unido Antiimperialista de todas las tendencias y los gobiernos que realmente luchan contra la política agresiva del bloque cuyo líder son los EE.UU. sin hacer concesiones políticas menos aun de principios a los dictadores con los que será necesario combatir después, siempre teniendo en cuenta los intereses a corto y largo plazo de la clase obrera, del comunismo.

Una de las principales piedras de toque ideológicas de las dos primeras tendencias oportunistas es la teoría de la "Rusia imperialista".
Para algunos que son de tradición maoísta; sería el legado del "socialimperialismo soviético" transpuesta a la realidad actual sin tener un segundo en cuenta la derrota de la URSS, la liquidación de su poder económico, de su influencia diplomática, de su capacidad militar etcétera
Será necesario volver sobre el concepto de "imperialismo" que para un marxista después de 1916 y el libro de Lenin sobre el tema, está claro. No es el concepto liberal o feudal o esclavista del "imperialismo" que no tiene clases hoy o sólo para un pequeño burgués liberal ignorando las tesis de Lenin.

¿Son Rusia y China Estados imperialistas?

En primer lugar usted tiene que tomar de J. Petras una descripción de Rusia después de la caída de la URSS:
"De 1990 a 1999, más de seis millones de ciudadanos rusos murieron prematuramente como consecuencia del colapso catastrófico de la economía. La esperanza de vida para los hombres era de 67 años, durante la era soviética, retrocede a 55 años de edad cuando Yeltsin llegó al poder. El PIB de Rusia cae de 60%, una primicia en la historia de un país que no está en guerra. Después de tomar el poder a través de la violencia y el bombardeo del parlamento ruso, el régimen de Yeltsin comenzó a favorecer la privatización de la economía, mediante la liquidación de la energía, los recursos naturales, la banca, el transporte y las comunicaciones al décimo o menos de su valor real a sus socios y a empresas extranjeras que engrasaban la pata. Matones armados organizados por el creciente poder de los oligarcas, completan el programa de privatización agrediendo, asesinando y amenazando a sus rivales. Cientos de miles de jubilados de edad avanzada se ven obligados a abandonar sus casas y apartamentos por especuladores violentos que salvajemente confiscan sus propiedades.
Asesores financieros formados en EEUU y en universidades europeas aconsejan a oligarcas rivales y a los ministros del gobierno acerca de las técnicas más efectivas del mercado para saquear la economía, mientras cobran tarifas y gastos que les enriquecen. Se hacen fortunas para aquellos que tienen apoyos importantes. Mientras tanto, ls caída del nivel de vida es brutal con el empobreciendo de las dos terceras partes de los hogares rusos. Cuadrupla el número de suicidios y muertes atribuibles al alcohol, al abuso de drogas, el SIDA y las enfermedades venéreas se extienden. La sífilis y la tuberculosis alcanzan proporciones endémicas y enfermedades erradicadas por completo durante la era soviética reaparecer con el cierre de las clínicas y de los hospitales.
Sin sorpresa, los medios de comunicación "occidentales" respetables alaban el saqueo de Rusia, que califican de transición hacia elecciones libres y una economía de mercado. Publican artículos favorables que describen el poder político y la dominación de gángsters oligarcas como un reflejo de una democracia liberal naciente. El estado ruso pasa así de superpotencia a un régimen despreciable basado sobre un clientelismo infiltrados por los servicios de inteligencia 'occidentales', incapaz de gobernar y hacer cumplir sus acuerdos y tratados con las potencias "occidentales".
Los EE.UU. y la UE se apresuraron a reducir la influencia rusa en Europa del Este y rápidamente poner sus manos en las industrias que pertenecían al Estado, los medios de comunicación y las instituciones financieras. Los funcionarios comunistas, e incluso los nacionalistas de izquierda son removidos y reemplazados por políticos dóciles y sumisos a favor del libre mercado y de la OTAN.
Los EE.UU. y la UE violan todos los acuerdos firmados por Gorbachov y el "Occidente". Los países de Europa del Este se convierten en miembros de la OTAN, Alemania Occidental anexa la Alemania Oriental y las bases militares se extienden hasta la frontera rusa. Se crean grupos de reflexión favorables a la OTAN que se alimentan de la información de los servicios de inteligencia y propaganda anti-rusa. Cientos de ONG financiadas por los EE.UU., están activos dentro de Rusia como instrumentos y centros de propaganda y organización para los políticos neoliberales subversivos. En el Cáucaso y las ex repúblicas soviéticas en el Lejano Oriente, el « Occidente » fomenta movimientos separatistas o sectarios y levantamientos armados, en particular en Chechenia. Los EE.UU. apoyan a dictadores en el Cáucaso y a fantoches corrompidos neo-liberales en Georgia. El Estado ruso es colonizado y su supuesto líder, Boris Yeltsin, a menudo en un estado de estupor etílico, es apoyado y manipulado para tomar decisiones arbitrarias que contribuyen más a la desintegración del Estado y la sociedad.
El pueblo ruso recuerda y considera la década Yeltsin como un desastre. Los EE.UU., la Unión Europea, los oligarcas rusos y sus partidarios la recuerdan como la edad de oro ...del saqueo. Para la gran mayoría de los rusos, fue un período oscuro: la Ciencia y la Cultura de Rusia sufrió estragos, los científicos, artistas e ingenieros de renombre fueron privados de ingresos y reducidos a la desesperación, a la fuga y la pobreza. Para los EE.UU., la UE y los oligarcas, fue el tiempo de presas fáciles y marcada por el saqueo económico, cultural e intelectual, la adquisición de fortunas de más de mil millones de dólares, la impunidad política, el crimen desenfrenado y la sumisión a los dictados de Occidente. Los acuerdos con el Estado ruso se violaron antes de que la tinta estuviese seca. Esta fue la época del mundo unipolar centrado en los EE.UU., este nuevo orden mundial en el que Washington podía influenciar e invadir sus opositores nacionalistas y los aliados de Rusia con impunidad.
La edad de oro de la dominación mundial indiscutible se ha convertido en la norma en el "Occidente" para juzgar la Rusia post-Yeltsin. Cualquier política interior y exterior adoptadas en los años de Putin 2000-2014 es considerado por Washington sobre la base de su cumplimiento o no del período de saqueos y manipulación grosero que fue la década Yeltsin. »

A la mera lectura de esto, uno se sorprende de que haya gente que todavía habla de "imperialismo" (es decir, un país capitalista pudiendo exportar capitales como actividad principal de sus monopolios y explotar otros países sobre la base de su poder económico y militar.). Si ya el concepto de " social=imperialismo " que para Lenin era un concepto político que define los socialdemócratas que hablaban de socialismo, pero apoyaban la política imperialista de sus Estados, no estaba claro. Era más bien un concepto más cercano a la definición liberal del imperialismo (un país dominante, con o buscando colonias), que de la definición científica dee Lenin que define una burguesía monopolista capitalista que exporta capitales, como la principal forma de explotación de otros países. La fuerza militar es una valiosa ayuda y las bases en todo el mundo un activo medio de presión, pero su principal característica es la exportación de capitales.
Por otra parte, ni Rusia ni China, dos grandes países del Tercer Mundo, de hecho, no tienen bases militares fuera de su país y no exportan capitales, al menos proporcionalmente a los verdaderos países imperialistas e incluso a las entidades financieras, del estilo de Singapur y otros.
Un artículo tomado de Internet decide este asunto

 Rusia y China

« Debemos abordar la justificación ideológica avanzado tanto por la tendencia pro imperialista y por la posición neutra "ni Moscú ni los EE.UU. / UE / OTAN, la clase obrera internacional"; que afirman que Rusia y China son Estados imperialistas (el " bloque imperialista del Este").
 "En consecuencia un conflicto entre uno o ambos de ellos y el imperialismo mundial encabezado por los EE.UU. (" El Imperialismo occidental ") es un conflicto entre las potencias imperialistas rivales y, por tanto, los comunistas deben apoyar a ninguno de los dos ni el otro en esta guerra. " « Tenemos que defender el derrotismo revolucionario de la clase obrera rusa y / o china, es decir, debemos buscar la derrota de nuestra propia burguesía para combatir el chovinismo imperialista que submerge las masas en tiempos de guerra a través de su principal vector de los tiempos modernos, la burocracia sindical y el revisionismo ».
Afirmamos que estas interpretaciones son fundamentalmente erroneas y que ni Rusia ni China son estados imperialistas en el sentido marxista del término y, por lo tanto, en cualquier conflicto entre el imperialismo y estos estados, es necesario formar un Frente Unido Antiimperialista aislados o juntos si ambos son atacados simultáneamente.
El equilibrio de fuerzas internacionales no se parece en nada a los períodos anteriores a la Primera Guerra Mundial o la Segunda Guerra Mundial cuando los bloques de potencias imperialistas eran más o menos iguales uno en frente del otro; hoy dia el poder económico y militar es abrumador del lado del imperialismo norteamericano y de sus aliados de la OTAN.
Hoy en el conflicto en Ucrania, el derrotismo revolucionario es igual al chovinismo nacional en los países imperialistas occidentales, porque ni Rusia ni China son países imperialistas políticamente hablando. Advertimos a los lectores y a los nuevos compañeros en contra de la tendencia a utilizar sin mirar de cerca el término "imperialismo" que algunos grupos utilizan en la forma en que se utiliza en los medios de comunicación burgueses.

En términos marxistas "imperialismo" tiene un significado específico y es la dictadura del capital financiero. Declaramos que los antiguos imperios semi feudales antes de la Primera Guerra Mundial ya estaban en el basurero de la historia:
Que "La historia ha conocido el" imperialismo "del estado romano basado en el trabajo esclavo, el imperialismo de la propiedad feudal de la tierra, el imperialismo del capital comercial e industrial, el imperialismo de la monarquía zarista etcétera
 La fuerza impulsora detrás de la burguesía burocratica de Moscú antes de su colapso es sin duda la tendencia a ampliar su poder, su prestigio, sus ingresos. Este es el elemento de "imperialismo" en el más amplio sentido de la palabra, que era una propiedad en el pasado de todas las monarquías, las oligarquías, castas, clases gobernantes medievales. Sin embargo, en la literatura contemporánea, al menos en la literatura marxista, el imperialismo se entiende como la política expansionista del capital financiero, que tiene una definición y un fuerte contenido económico. Utilizar el término "imperialismo" para la política exterior del Kremlin - sin dilucidar exactamente lo que esto significa- significa simplemente identificar la política de la burguesía burocrática con la política del capitalismo monopolista sobre la base de que uno y otro usa la fuerza militar para su expansión. Esta identificación sólo puede sembrar la confusión, es mucho más apropiado para los demócratas pequeñoburgueses que para los marxistas.

Las mentiras groseras y las estadísticas Michael Pröbsting
Sin embargo:

¿Qué pasa con la economía? Michael Pröbsting que vive en Austria ha escrito un folleto para probar, en nombre de un grupo de organizaciones del tercer campo, cuan errados están todos los que niegan que Rusia y China sean imperialistas. Ilustra su trabajo, "Rusia como una gran potencia imperialista" con una caricatura con el Tío Sam frente a un oso ruso muy enojado que está claramente a punto de arrancarle la cabeza. Le sugerimos que se trata de un uso ilegítimo de la propaganda imperialista en unq autoproclamada revista marxista.

La obra está llena de gráficos y tableros completos para demostrar estadísticamente su visión de que Rusia y China son las nuevas potencias imperialistas en alza que tratan de dominar el planeta y que los Estados Unidos está disminuyendo su poder, a punto de ser eclipsado por las amenazas del oso - como los de los "amarillos", y que son nuestros propios enemigos y los enemigos de todo el mundo y el verdadero peligro.
La mayoría del trabajo sólo demuestra que esos países son sociedades sin igualdad, al igual que los viejos estados revisionistas, casi tan desiguales como los estados capitalistas que les siguen ahora. Pero incluso las estadísticas y gráficos los más relevantes son unilaterales y muy engañosos (groseras mentiras en esas estadísticas) En cuanto a las relaciones económicas reales entre Rusia y China y el imperialismo mundial y sobre quien plantea peligros militares para la humanidad, Pröbsting dice:
 "En definitiva, en menos de dos décadas se formaron una serie de monopolios rusos que tienen un control total sobre la economía. El capitalismo en Rusia es probablemente más monopólico que la mayoría de las economías imperialistas. Como veremos más adelante con más detalle, estos monopolios están involucrados en todas las formas de negocio - a partir de la extracción de petróleo y gas, minería de metalesm fabricación y finanzas. La definición de Lenin de una potencia imperialista es obviamente aplicable cuando se trata del capital monopolista de Rusia. »
Pero debemos preguntarnos quién posee esos "monopolios rusos?" El gigante energético Gazprom es un poco más de 50% de propiedad estatal, pero la mayoría de las acciones restantes están en manos de capital extranjero. Y la mayor parte del resto de los principales "monopolios" en Rusia y China, que se enumeran como "propiedad" son considerablemente menos del 50% de propiedad del estado, el 25% es una cifra típica tan bajo como 13% en algunos casos. Por supuesto, los imperialistas occidentales se quejan amargamente de que es totalmente injusto, que deberían tener el libre acceso a todas las acciones y no sólo las acciones de tipo "B" que se encuentran en libre flotación. Y Pröbsting podría indicar la inversión directa (IED) y hacia el interior y hacia el exterior y el "ir y venir" de los fondos de los oligarcas desde Chipre etc para que puedan reinvertirlos en Rusia sin pagar impuestos, pero todavía evita dar todo el panorama en su afán de confirmar sus puntos de vista.

Por ejemplo China y Rusia se encuentran entre los mayores tenedores de acciones y bonos del gobierno de EE.UU., que se ven obligados a comprar para descargar sus excedentes de dólares y mantener abierto el mercado de consumo de Estados Unidos, con mucho, el más grande del mundo. Pero estas acciones y bonos sólo pagan entre 1% a 1.5% de interés, mientras que la IED de Estados Unidos a Rusia y China rinden el 20% de interés. Y el dólar como moneda de cambio, no sólo para el petróleo, pero para la mayoría de los otros productos en el planeta da a los EE.UU. una gran ventaja; algunos dirían que la más importante de todas en los mercados mundiales.
La amenaza continua contra este monopolio mundial puede ser razonablemente identificada como la causa principal de la guerra contra Irak en 2003 contra Libia en 2011 y contra Ucrania en 2014. Si los Estados Unidos pierden esa inmensa ventaja, los dias de su imperio están contados en efecto.
 A esto se combinan los episodios sucesivos de Quantity Easing, a saber, la devaluación del dólar, lo que reduce el valor de las tenencias de dólares de estos dos países en particular, pero también de Japón, los Estados del Golfo, Brasil y otros. Y también está el tema de las tenencias de oro. Se dice que los Estados Unidos saquearon las reservas de oro de Libia a finales de la guerra en 2011, que no devolvió a Alemania sus lingotes de oro que Merkel pidió a finales de 2012 y que recientemente saquearon todas las reservas de oro de Ucrania el 7 de marzo de 2014, cerca de 1,8 billones de dólares. A través de estos mecanismos el mundo entero se ve obligado de subsidiar la economía estadounidense.
Gran parte de esta subvención no voluntarias de los socios comerciales extranjeros, se vuelve al ejército de Estados Unidos, que a su vez los utiliza para amenazar y / o invadir cualquier país que amenaza seriamente este monopolio. El gasto militar en los Estados Unidos se mantienen elevadas para benefiio del poderoso complejo militar-industrial (CMI)
El CMI es ahora mucho más potente de lo que lo era en 1961, y cada senador de los Estados Unidos y casi todos los representantes están a sueldo del lobby CMI, que requiere constantes guerras para mantener los beneficios y dividendos de los accionistas y conservar sus fondos y sus empleados trabajando.
Pröbsting dice:
Hoy en día, el sector capitalista de Estado de Rusia es crucial para la economía. Desempeña un papel clave entre los muchos monopolios rusos. Por ejemplo, el Estado ha retenido acciones privilegiadas en 181 empresas. 15 empresas apoyadas por el Estado representan el 62% del mercado de valores de Rusia.
Pero de acuerdo con "Rusia tiene más elementos » :
Los inversores extranjeros siguen teniendo una influencia decisiva en el mercado de valores ruso. Según los analistas de Sberbank KIB, ellos disponen de alrededor del 70 por ciento del capital flotante en acciones en Rusia. Ya que los inversores rusos desconfían qun de la Bolsa de valores después del accidente de 2008-2009.
Una tercera parte de los inversores activos en Rusia son fondos de Estados Unidos; otro tercio son fondos de la Europa continental; y el tercio restante son del Reino Unido. El mayor inversor extranjero (más de $ 5 mil millones) resultó ser el fondo de pensiones del gobierno noruego, seguida de Emerging Markets Index Fund Stock Vanguard (alrededor de $ 4,7milliards de euros) y los fondos Oppenheimer (con un poco menos de 3 millones de dólares invertidos en acciones rusas).
Lo que ñuestra de manera bastante clara que lejos de ser potencias imperialistas tanto Rusia como China no son más que países semicoloniales, aunque muy grandes y avanzados. Ellos
no están conectados con la red mundial del imperialismo norteamericano de la misma manera que los imperialismos menores, como Holanda y Bélgica o aliados de la misma manera aunque todavía subordinados tal como Japón, Alemania, Italia, España y Canadá. No, ellos están en el nivel superior de los países semi coloniales y así se reconocen en la alianza con los BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica) ».

Otro artículo da más información sobre este problema crítico para adoptar una posición política coherente y marxista-leninista sobre la cuestión ucraniana.

«  Rusia imperialista?
Más profundamente, las afirmaciones de que Rusia es "imperialista" son refutadas por la evidencia empírica, económica y política.
El papel del capital financiero es la referencia de toda medida de la naturaleza básica de un país capitalista. En Rusia, no hay nada como el capital financiero de los países imperialistas. Es el Estado, no las finanzas, que interpretan el papel principal en la dirección de la economía de Rusia. El Estado llegó a poseer la mayor parte de las industrias del petróleo y de gas tan jactadas; al igual que las finanzas y una gran parte de la producción (de bienes). El Factbook explica algunas de las consecuencias: "La protección de los derechos de propiedad es aún débil y el sector privado está sujeto a fuertes interferencias por parte del Estado."
La historia económica reciente de Rusia desmiente la etiqueta de "imperialista" que se le da. Después del colapso de la Unión Soviética en la década de 1990, sus repúblicas constituyentes han experimentado contracciones económicas sin precedentes en la historia de la post-Segunda Guerra Mundial. El colapso rivalizaba con el de la crisis económica mundial de 1930. La esperanza de vida de los ciudadanos de la "nueva" Rusia, por ejemplo, ha caído drásticamente. Del mismo modo, la infraestructura social del nuevo país, incluida la atención sanitaria, la educación post-secundaria, las pensiones de los ancianos, la protección de las personas con discapacidad, etc. se ha derrumbado. Gran parte de las industrias desarrolladas en la antigua Unión Soviética ha desaparecido o se redujeron a la sombra de lo que eran.
Lo único que salvó a Rusia de la suerte de las antiguas repúblicas soviéticas como Ucrania (cuyo PIB per cápita es ahora una cuarta parte del de Rusia) era sus vastas reservas de petróleo, gas natural y minerales y tierras raras y valiosas. Encontraron mercados en los países imperialistas y en China. Pero, de nuevo, de acuerdo con el Factbook, "la dependencia de las exportaciones rusas de materias primas hace que sea vulnerable a los ciclos de auge y caída que siguien las fluctuaciones volátiles de los precios mundiales. El gobierno desde 2007 ha llevado a cabo un ambicioso programa para reducir esta dependencia y crear sectores de alta tecnología en el país, pero con pocos resultados visibles ".
Rusia utilizó los ingresos de las exportaciones de petróleo y gas para mantener las principales industrias que operan. Algunos son, de alguna manera, competitivas a nivel mundial, incluyendo la aeronáutica, el armamento y la metalurgia. Pero mientras que su PIB per cápita puede ser mucho mayor que el de Ucrania y otras ex repúblicas soviéticas, e no están en la misma liga, y de lejos, con los países imperialistas. Se trata de un cuarto o menos la de América del Norte y Europa Occidental. El PIB es más alto que el de Brasil, pero mucho menor que el de Portugal y algo más de la mitad del de Corea del Sur.
¿Qué pasa con las salidas de capital de Rusia, otro indicador clave de si un país está en las filas de los países imperialistas? En 2012, el stock de inversión extranjera directa en Rusia fue 498 mil millones, mientras que el volumen de inversiones al extranjero fue 387 mil millones. Compare esto con Canadá, con cerca de una cuarta parte de la población de Rusia: 992 mil millones dólares (en el interior), $ 992000 millones (en el extranjero). O Gran Bretaña, con menos de la mitad de la población de Rusia ": $ 1.3 billones de dólares y 1,8 billón dólares, respectivamente (todas las cifras son de 2012, Factbook).
El vecino de Rusia, China es otro candidato para algunos, de la etiqueta de "imperialista". Su base industrial es mucho más extendida que la de Rusia. Pero como Rusia, el papel del capital financiero en la dirección de la economía no es comparable al de los países imperialistas. El Estado juega el papel principal, especialmente con una participación mayoritaria en muchas empresas. El desequilibrio entre la inversión nacional y extranjera es mayor en China que en Rusia - $ 1,2 billón (nacional) y $ 532 mil millones (en el extranjero). No hay bancos chinos globales, incluso si hay más en más en el país.
La fabricación china depende de las inyecciones de capital de los Estados Unidos y otros capitales y de la tecnología imperialista. Son altamente dependientes del acceso a los mercados de los países imperialistas para vender los productos que fabrica. Y que hace China con sus superávits comerciales con la excepción de l comprar bons de la tesorería de los EEUU? El resultado neto es que China debe pagar un tributo anual a los países capitalistas imperialistas. Esto no es característico de una potencia imperialista, incluso con un ejército con armas nucleares. Es más bien un signo de dependencia.

Un economista estadounidense escribió
"A pesar de la tendencia a describir a Rusia como" imperialista ", muy pocos análisis de fondo han sido escritos para tratar de probar esta afirmación. Especialmente bienvenido, entonces, es el nuevo intento por el economista marxista estadounidense Sam Williams. Recientemente publicó un ensayo de 30 páginas en su blog, una crítica de la teoría de la crisis. El título del ensayo se pregunta: "¿Es Rusia imperialista ?" La respuesta que ofrece Williams es un rotundo "no" Extractos:
"Los países más ricos en capital financiero,= no necesariamente los más ricos en capital industrial son los países imperialistas que están explotando económicamente todos los demás países capitalistas en el mundo ...
En un país rico en capital financiero, hay además de las personas extremadamente ricas que se encuentran en todos los países capitalistas, por ejemplo, los "oligarcas" rusos y ukrainiens- una gran "clase media" de los "pequeños inversores". Esta clase media incluye los niveles superiores más privilegiadas de la clase obrera, que puede tener algunos fondos de inversión o beneficiarios de planes de pensiones a través de diversos fondos de pensiones relacionados con el empleo [y, especialmente, que son propietarios de bienes inmuebles ...]
¿Cuál es la posición relativa de los bancos rusos hoy en día? Si la Rusia de hoy no es sólo capitalista, lo que es en efecto, sino imperialista, esperaremos que los bancos rusos sean cada vez más importante en el mundo, ya que los bancos "grandes" universales son las organizaciones más importantes del capital financiero. La publicación Global Finance enumera los 50 bancos más grandes del mundo en el año 2012 en términos de activos. A pesar del tamaño y la riqueza natural de Rusia, ni un solo banco ruso en la lista ...
Según el Wall Street Journal, 31 de Enero de 2014, sobre la base de los activos de los 100 bancos más grandes del mundo, aparecen sólo dos bancos de Rusia OAO Sberbank, VTB y OAO. Vienen en el puesto número 54 y 94, respectivamente. Sberbank ha evolucionado a partir de la antigua caja de ahorros soviéticos. Sberbank en ruso significa caja de ahorros. Incluso hoy en día, el 51 por ciento de sus acciones están en manos del Banco Central de Rusia, que a su vez pertenece al estado. Según Wikipedia, el estado de la Federación Rusa posee el 60,9 por ciento de OAO VTB. Aunque tanto los bancos hoy en día son bancos universales, siguen siendo empresas paraestatales ...
El Credit Suisse Global Wealth Databook 2012 divide al mundo en cuatro categorías en función de la riqueza, por el ingreso por adulto. Esta es una aproximación de la cantidad promedio de capital financiero que está en manos de individuos en cada país, ya que el capital financiero de acciones, bonos, fondos del mercado monetario y cuentas bancarias son la mayor parte de la riqueza en el mundo de hoy ...
El grupo de cabeza, con más de US $ 100.000 de riqueza promedio por adulto definen en buena medida los países imperialistas, como la "colonia blanca" de Israel. Estos países son Estados Unidos, no es de extrañar, Canadá, todos los países de Europa occidental, con la excepción de Portugal, pero ninguno de los países del Este. Australia, Nueva Zelanda, Japón, Islandia, Finlandia, Noruega y Suecia están también entre los países del grupo de cabeza ...
La Rusia de hoy está muy lejos de convertirse en un país imperialista, y si algo existe, es el peligro de caer en el cuarto nivel en que Ucrania ya está.
Williams pasa a explicar que un rasgo característico del imperialismo en el mundo de hoy son sus alianzas militares. Las cuatro grandes alianzas militares imperialistas pertenecen a la OTAN (Tratado del Atlántico Norte), ANZUS (tratado de seguridad con Australia-Nueva Zelanda y Estados Unidos - 1951), la Organización del Tratado SEATO ( sudeste de Asia - 1954), NORAD (Comando de Defensa Aeroespacial Norteamericano). A esto se añade el "Cinco Ojos" alianza de espionaje de Estados Unidos, Reino Unido, Canadá, Australia y Nueva Zelanda. ¿Dónde están las alianzas comparables de Rusia y China? No existen.
Williams ofrece un ejemplo concreto de la gran desindustrialización que ha acosado a las repúblicas de la antigua Unión Soviética, la elección de la ciudad de Konstantinovka en Ucrania. Hace menos de 30 años, la ciudad contaba con 15.000 trabajadores en sus fábricas de vidrio. Hoy en día, hay menos de 600 trabajadores. »

Creo que esto es suficiente, pero hay toneladas de información similar al alcance de todos en Internet.

Es bastante patético que el marxista-leninista o que se defienden como tal, continúe de hacer sonar las trompetas de la propaganda imperialista y no haga lo que Lenin recomendaba: "Investigar el problema en serio! ".
Pasemos a la siguiente pregunta, esencial si queremos orientarnos correctamente.

¿Quien es el agresor y quien el agredido?

Todo el argumento de la tendencia pro imperialista se basa en "la agresión de Ucrania por parte de Rusia" y se basa en la captura de Crimea por Rusia.
Este "argumento" cae en dos segundos porque la Crimea hacia parte, como Ucrania, de Rusia, y fue vendida a la República Socialista Soviética de Ucrania por decisión de Jruschov en condiciones distintas.
La recuperación de una posición estratégica, necesaria para la defensa rusa del Mar Negro y codiciada por la OTAN, es de la misma naturaleza que la anexión de los países bálticos, la guerra contra Finlandia y el reparto de Polonia, tan necesarios a la defensa de la URSS en 1939 como es hoy la península de Crimea a Rusia confrontada a los actos agresivos de la OTAN y del imperialismo occidental.
Se hizo por lo demás después de un referéndum tras las declaraciones xenófobas por parte del gobierno salido del golpe de Estado de EEUU-Maidan, que estaba lleno de amenazas en contra de todos los no-ucranianos.
Como se indica en los artículos citados, los planes imperialistas pretenden liquidar cualquier amenaza para la dominación del mundo por los EE.UU. y en el caso de Alemania y la Unión Europea para asegurarse de la explotación de todos los países que antes formaban parte de la esfera de influencia soviética o del posible desmembramiento de Rusia, o de sus aliados cercanos (Bielorrusia, Kazajstán, Uzbekistán, u otras áreas).

Este ataque, que toma todas las formas posibles, busca no sólo la reducción de Rusia a un estado vasallo, y el desmembramiento y la liquidación de su economía y de su territorio, pero también es un paso en la lucha contra el otro adversario potencial de los EE.UU., la China.

Esta línea estratégica es la línea general de la política estadounidense. Prevenir la aparición de cualquier poder que un día podría contrarrestar la dominación global del imperialismo norteamericano.

Es en su interés de aumentar artificialmente la imagen de estos países (Rusia y China) con el fin de presentarlos como enemigos agresivos y formidables, no sólo con el fin de ganar la opinión pública para una futura confrontación, sino también para sostener sus ejércitos sobredimensionados y el Complejo Militar Industrial de Estados Unidos permite a la industria americana beneficios significativos sobre las espaldas de los trabajadores que tributan bajo todas sus formas.

Pero cuando es necesario de poner de rodillas una de sus "hyperpuissances rivales » a través de la manipulación de la finanza o del precio de las materias primas mediante el control de los mercados, no tarda uno a darse cuenta quién es realmente potente. Rusia viene de verse infligida a la caída de su moneda y al colapso de los precios del petróleo, de los cuales su presupuesto es absolutamente dependiente en solo una semana justa sin poder hacer otra cosa que apretarle el cinturón a su pueblo.
Añádase a esto las sanciones económicas unilaterales y totalmente injustificadas, como las provocaciones militares (¡el Secretario de la OTAN ha expresado su satisfacción de que las maniobras militares, por aire, tierra y mar, cerca de la frontera con Rusia habían aumentado cinco veces el último año !).

La cuestión ucraniana es principalmente una cuestión rusa. Ucrania engañada, es sólo el terreno necesario para el cerco posterior aún mayor, el avance de la OTAN cerca de la frontera con Rusia y la preparación de todas las provocaciones y acciones subversivas necesarias para la ejecución de todos los opositores de la transformación de Rusia en una semicolonia de los EE.UU., y en segundo lugar de los países de la Unión Europea.
A esto hay que añadir las políticas xenófobas del gobierno salido del golpe de Estado en Kiev que no dudó en bombardear la población del este de Ucrania que se separaron de un gobierno de oligarcas y de nazis.
Esta separación, que es un derecho a la libre determinación está consagrado en el alma de la política leninista sobre la cuestión nacional. Es revindicada, por otra parte con el apoyo de muchos partidos de izquierda en varios países de Europa (en España, Irlanda, Escocia, etc.) y fue practicada sin pudor en la ex Yugoslavia por el imperialismo alemán y los Estados Unidos. Esta independencia no sólo se niega a dichas regiones, sino que toda una campaña de todo orden : militar, diplomática, económica y de espionaje fuellevada a cabo en contra de estos pueblos.
Esto provocó el levantamiento del pueblo, aprovechando de las armas abandonadas en los cuarteles del ejército ucraniano y los depósitos significativos de armas que quedaron de la época soviética ocultos y conocidos por la población local.
Rusia los apoyó, pero tan discretamente que sólo los convoyes humanitarios, 9 en total, cruzaron la frontera para apoyarlos. Un cierto apoyo, muy indirecto ha podido ocurrir también, pero sobre todo (y para esto, ver los informes de la OSCE que controla la frontera) nada sustancial.

El ejército de Kiev y las bandas nazis transformadas en "Guardia Nacional", han llevado a cabo el asedio, el bombardeo de la población civil y la invasión del territorio de las Repúblicas Populares del Este. Su falta de motivación y la resistencia decidida del pueblo armado de Donbass, los han derrotado, por ahora.

Tal es la situación, que está caracterizada por los planes agresivos del imperialismo norteamericano primero contra Rusia, y también contra todos los que se interponen en su camino, los pueblos del Este en este caso, esto está perfectamente claro. Esta es una agresión flagrante de una gran potencia imperialista contra un país del tercer mundo, muy atrasado y económicamente muy debilitado por años de guerra no declarada contra él.
La guerra civil en Ucrania tiene las mismas características y en última instancia es una de las formas que toma el conflicto principal.
Se trata para un marxista de un caso típico.
Todo el parloteo sobre una "agresión rusa" es tomar las cosas completamente al revés.
Este "argumento", la "agresión rusa" ha tomado dos formas entre los partidos de izquierda de todo el mundo.
Para algunos la guerra de agresión de Kiev contra las repúblicas independientes de Donetsk y Lugansk, es sólo una "agresión imperialista rusa" que el gobierno "legítimo salido de un
‘levantamiento popular ‘ trata de contrarrestar" para evitar la completa sumisión de Ucrania al 'oso Ruso' (que se presenta bajo la apariencia del líder ruso Putin).
Tal absurdidad, que además se pretende de izquierda y hasta de extrema izquierda, sólo repite, como han repetido la misma propaganda imperialista en Libia, Siria y ahora en Ucrania.
Estas personas se han convertido en agentes voluntarios del imperialismo norteamericano en la izquierda mundial.
Hacen lo mismo desde hace mucho tiempo y se equivocan voluntariamente sin reconocer nada una vez que los hechos demuestran lo cristalino de sus errores, su complicidad objetiva con los imperialistas.
Por lo general, pertenecen a la llamada pequeña burguesía intelectual y los estratos altos de trabajadores que se benefician de la sobreexplotación de los países semi-coloniales.
Las tendencias más a la derecha del "trotskismo" y del "maoístas más envenenados por la" teoría de los tres mundos" o el concepto de "social imperialismo" conservado a pesar de todos los cambios que se produjeron en el mundo, como los revisionistas más endurecido y cercanos de la socialdemocracia, se encuentran entre esta tendencia que presta apoyo político a la política imperialista durante más de una década.
Esta misma aberración, el concepto de "imperialismo ruso" es compartida por los dogmáticos que conocen "los libros" pero no conocen su alma. Es decir, ellos no quieren, no saben cuestionar la realidad tal como es. Recuerdan una realidad, como fue o han leído mal los textos correctos en otros tiempos y en otras circunstancias. Con este método, se equivocan siempre.
"La Unión Soviética era un« social imperialismo » un día? Ella lo será siempre. »
"La burocracia soviética practica una política nacionalista de " gran potencia "? Rusia siempre la practica"
Y así sucesivamente, según que el dogmático se declare "trotskista" o "marxista-leninista" (?)
Cuando se les dice que no hay "imperialismo ruso" que esta es una grosera deformación de los servicios de contrapropaganda imperialista, se refugian en el concepto liberal o feudal de "imperialismo" o distorsionan presentar los hechos presentándolos de una manera tendenciosa, confundiendo la potencia militar… y el poder financiero o la exportación de capitales.
Los acuerdos económicos con otros países les parecen a ellos como una política imperialista (una política imperialista en contratos comerciales donde Rusia y China no tienen ningún medio de presión real ... y que están bajo los ojos de los verdaderos imperialistas que los expulsan tan pronto como es posible, como fue el caso en Libia, por ejemplo).
Las guerras defensivas necesarias para retrasar un al máximo el cerco o para asegurarse posiciones estratégicas para la próxima guerra que se cierne sobre todas las cabezas, las asemejan a "objetivos y acciones expansionistas."
Frente a las más de 1.000 bases militares de los verdaderos imperialistas les cuesta encontrar una sola base militar de esos países de fuera de su territorio; pero no se desmontan, señalarán las armas atómicas o "sus planes secretos; sus intenciones ", sin querer entender que las armas no caracterizan un Estado y que « querer " no siempre es "poder".
En este grupo se encuentran aquellos que han tenido el mismo discurso en Libia (y sin embargo, la agresión de la coalición imperialista no les ha afectado y tomaron parte en el coro gritando contra Gadafi ... más que contra los bandidos fundamentalistas y sus amos imperialistas) o en Siria, y siempre con los mismos motivos y repitiendo las mismas consignas contra los dirigentes del país atacado. Ayer contra Kahdafi o Assad. hoy contra de Putin. Siempre al unísono con la propaganda imperialista.
Encontramos allí los que se dicen trotskistas, los mal llamados maoístas y los supuestos marxistas-leninistas que acompañan a los genuinos revisionistas algo más de "izquierda".
Esta corriente es tan internacional como la corriente anterior, recreando la misma tríada que vimos durante la Primera Guerra Mundial. A la derecha; Plejánov, Scheidemann, Noske, los asesinos de Rosa Luxemburgo y Karl Liebknecht; un Centro con Kautsky a la derecha y Trotsky a la la izquierda; y la Izquierda de Lenin.

Esta última posición vamos a desarrollarla por separado porque es la única política de principios y la única táctica de los comunistas en la situación que presenta hoy el mundo con sus conflictos.

EL FRENTE UNIDO ANTI IMPERIALISTA

(Como se señaló anteriormente, el imperialismo tiene ahora como objetivo las naciones semi oprimidas y semicoloniales en desarrollo, en cuyo primer rango se encuentran los países como Rusia y China que Estados Unidos ya no puede tolerar. Tanto más que estos países con otros países amenazan también la supremacía del dólar.
Ahora, es el turno de Ucrania como un hito importante para llegar a Rusia y a Eurasia, y los vastos recursos de esta región. El movimiento de Maidan, que era principalmente pequeños burgués y lumpen recibió el apoyo abierto de los Estados Unidos para derrocar al gobierno corrupto de Yanukovich.

El resultado fue un gobierno de coalición con sede en Kiev de oligarcas y de ultra-fascistas nacionalistas que buscaban acuerdos económicos más estrechos con la UE y el FMI para allanar el camino a la adhesión a la UE y la adhesión a la la OTAN. (Esta parte del plan de Estados Unidos ha sido saboteado, no sabemos por cuánto tiempo, por la operación de Hollande durante su visita sorpresa a Rusia) El partido Svoboda que tiene influencia en el gobierno es un descendiente directo de la Organización de Nacionalistas Ucranianos dirigido por el colaborador nazi Stepan Bandera.
 Esto ha provocado una ola de oposición al golpe imperialista de la clase obrera en el este de Ucrania.
El Este es altamente industrializado y muchos hablan ruso o una mezcla de ruso y ucraniano. Se enteraron de que Svoboda quería exterminarlos físicamente. En pocos días, el gobierno trató de prohibir el uso de las lenguas minoritarias. La clase obrera del Este también entiende que los acuerdos del FMI y la UE daría lugar a la privatización, la desindustrialización, y reducir los servicios sociales ya precarios después de las "reformas" de otros gobiernos oligarcas. Ellos tenían más que mirar hacia Grecia para ver los resultados, ellos sabían que no tenían más remedio que resistir primero en Crimea y después en Odessa, Donetsk y Lugansk.

El gobierno de Kiev y los oligarcas que lo apoyan no perdieron el tiempo creando una "Guardia Nacional" a parti de la base fascista para completar las operaciones militares del ejército ucraniano. Estas bandas fascistas principalmente Pravdiy Sektor aterrorizaron a la clase obrera organizada, la torturaron y asesinaron a los socialistas revolucionarios de Borotba y a los comunistas. Han cometido la masacre horrible de Odessa en la Casa de los Sindicatos el 2 de mayo, día aniversario de las tropas de asalto de Hitler que atacaronn las sedes sindicales alemanas en Berlín en 1933.

Kiev comenzó el proceso de prohibición del Partido Comunista de Ucrania, que tenía un electorado de dos millones de personas. No puede haber una indicación más clara de las tendencias fascistas que el sistema utiliza como una herramienta del capital financiero de Estados Unidos.

Los medios de comunicación occidentales se apresuraron a presentar esta resistencia como una "agresión" de Rusia, especialmente desde que Rusia se vio obligado a reintegrar la Crimea en su territorio. Era una medida defensiva y no una paralelo de la anexión de Austria por Hitler y de los Sudetes en 1938, Rusia tiene una base naval en Crimea, y la importancia militar estratégica de Crimea no pasó inadvertida para el Pentágono que trató de tomar el control de la península del momento que Ucrania postuló a la OTAN.

Rusia actuó principalmente para prevenir amenazas a su soberanía y proteger a la población rusa mayoritaria, de un Kiev hostil.
Esto es, de hecho, los Estados Unidos y los países del bloque del Atlántico Norte que practican una expansión agresiva del tipo del Tercer Reich y de las potencias del Eje. Desde el comienzo del siglo 21 los Estados Unidos y la OTAN han causado la guerra y "cambio de régimen" a cualquier nación que no permite la dominación económica y política de los intereses del capital financiero. Esto ha dado lugar a la invasión militar cercana del territorio ruso en el Mar Báltico y Negro y las maniobras que enfrenta China en el Pacífico.

Envalentonado por el imperialismo y la OTAN y las amenazas agresivas contra Rusia, el presidente de Ucrania Poroshenko ha asegurado que no habrá un respiro en los ataques militares contra las ciudades que se resisten al gobierno del FMI en Kiev. El misterioso atentado contra el vuelo MH 117 de Malaysia Airlines ha sido utilizada como una excusa por los EE.UU. y la UE para imponer sanciones a Rusia, que comenzó a crear sus dificultades económicas como a Europa
. El principal representante de las clases dominantes de la UE, Angela Merkel en Alemania, en una reunión con el dictador oligarca Poroshenko, hizo hincapié en que no debe haber ninguna reversión de las sanciones contra Rusia a menos que cedan ante el imperialismo.

Los Estados Unidos y la OTAN ahora creen que pueden lanzar un ataque preventivo contra Rusia o China y ganar, y congregan miles de tropas en Europa Central y Oriental, estacionan bombarderos nucleares listos para el combate en el mar Báltico y los Balcanes y dominan los mares del mundo con portaaviones y submarinos nucleares.

La tercera guerra mundial ya está sobre nosotros, el más mínimo error de cálculo podría ver a Europa y probablemente el mundo envuelto en las llamas de la guerra nuclear. Sólo la clase obrera puede evitar la extinción de nuestra especie y construir una sociedad socialista de paz y cooperación. Sin embargo, en este momento crucial en la historia la actual dirección de la clase obrera nos traiciona otra vez como en 1914.

Debemos organizar nuestra clase para llamar a los líderes del movimiento obrero para apoyar la resistencia al fascismo en Ucrania, lo que significa la formación de un frente único antiimperialista con los países semi oprimidos bajo la amenaza del imperialismo, principalmente en la crisis en Siria y en Rusia. Los trabajadores ucranianos que deben luchar contra el fascismo y el imperialismo tienen el mismo interés en su derrota como la clase dirigente rusa. La clase obrera rusa y mundial empuja en la misma dirección contra el mismo enemigo.

Esto no quiere decir que nosotros llamamos a la subordinación política de los obreros conscientes a los capitalistas rusos, pero caminamos separados y luchamos juntos. De hecho, no podemos confiar en ninguna clase capitalista. Ya hemos visto que Putin está tratando de adaptarse al imperialismo americano y alemán, sin poder mostrar otro resultado que la demonización constante de sí mismo y de Rusia en los medios de comunicación occidentales.

Delante de los Estados Unidos que es el principal enemigo de la clase obrera mundial, los oligarcas como Putin son enemigos secundarios. Hay mucha gente en la izquierda y el movimiento obrero que consideran los EE.UU. y Rusia, como iguales enemigos de la clase obrera, fusionan todo y se niegan a adoptar como principio de militar por la derrota del imperialismo estadounidense. Se convierten así en liberales burgueses y no en comunistas.

La lucha contra el imperialismo y la lucha por la revolución socialista exige que la clase obrera forme una alianza temporal con las fuerzas contrarias al capital financiero de los EE.UU. que domina el planeta. También debemos reconocer la necesidad de formar alianzas temporales con las organizaciones existentes de trabajadores de masas a pesar de sus líderes pro-capitalistas y apoyándose en las masas, empujarlos, cuando sea posible, para que ataquen la base de la dominación del capital financiero.

Debemos fortalecer la solidaridad moral y material con la clase trabajadora del Este de Ucrania que lucha contra el fascismo y el imperialismo del FMI y por la independencia de la República Popular de Donbass como fue recientemente votado.

En última instancia, debemos denunciar el papel pérfido de la actual dirección de la clase obrera y forjar una nueva dirección revolucionaria capaz de derrocar el capitalismo estadounidense mundial dominada oponiéndole un partido mundial de la revolución socialista.

  Oponerse al imperialismo de la OTAN! No a la Tercera Guerra Mundial!
  Libertad e independencia para el Donbass!
  Solidaridad con la resistencia contra el terror de Poroshenko!
  Por el Frente Unido Antiimperialista de todas las fuerzas en lucha contra el imperialismo mundial!
 Retirada de las tropas imperialistas de los países ocupados por los EE.UU. / UE. »

Esta transcripción tomada de un artículo en Internet, pone los problemas en orden y presenta la tercera tendencia, muy minoritaria pero justa, defendida por las mismas tendencias siguientes: los trotskistas ortodoxos, los marxistas-leninistas consecuentes y algunos revisionistas que no han olvidado los principios básicos del marxismo o del internacionalismo.
Vamos a tratar de justificarla teóricamente haciendo referencia a los principios del comunismo.
Las referencias para los comunistas sobre la cuestión nacional y el imperialismo son las resoluciones de la Internacional Comunista durante su segundo Congreso y el texto de Lenin ‘El imperialismo etapa superior del capitalismo’y todos los textos escritos antes y después del estallido de la Primera Guerra Mundial como "La bancarrota de la II Internacional", "El socialismo y la guerra" y todos los artículos de la época.

En su discurso sobre este tema, Lenin dice: "En primer lugar, ¿cuál es la idea esencial de nuestras tesis fundamentales? La distinción entre las naciones oprimidas y opresoras. Nosotros subrayamos esta distinción, a diferencia de la Segunda Internacional y la democracia burguesa. En la época del imperialismo, es particularmente importante para el proletariado y la Internacional Comunista de ver los hechos económicos concretos y para resolver todas las cuestiones coloniales y nacionales, de partir no de nociones abstractas, sino de las realidades concretas.
El rasgo característico del imperialismo es que el mundo, como vemos, se divide actualmente en un gran número de naciones oprimidas y un número insignificante de naciones opresoras, que tienen una enorme riqueza y una poderosa fuerza militar. »
Este es el punto de partida esencial de cualquier análisis de un tema internacional.
Esto es exactamente lo que todos los colaboradores de la política agresiva del imperialismo norteamericano pretenden olvidar.
En lugar de estudiar la realidad sobre el terreno, se inclinan sobre los libros para encontrar un "conflicto inter-imperialista" y otros francamente no ven la garra enorme del imperialismo norteamericano y no ven que el fantasmático "imperialismo ruso".
El tal "imperialismo ruso" puede tener esas ambiciones y estar en los planes de los oligarcas rusos, pero no existe en la realidad de la situación en Ucrania.
Los comunistas no tratan "ambiciones" o "deseos" ya que no tienen influencia en la realidad y buscan, sobre todo, determinar quién es el opresor y el oprimido o está a punto de serlo.
Los últimos acontecimientos de la situación, las "sanciones" contra Rusia por los EE.UU. / UE y las maniobras ocultas para hacer caer el rublo y el precio del petróleo, validan completamente el diagnóstico que siempre hemos hecho, se trata de una agresión imperialista dirigida contra un país atrasado del Tercer Mundo, Rusia.
Que este ataque que puede tomar incluso una forma más aguda aún y que sea un paso en la confrontación entre los EE.UU. y China por la supremacía mundial (otro conflicto desigual en perspectiva) no afecta la cuestión de los principios fundamentales.
Algunos dirán que las tesis de Lenin estaban refiriendose a los países capitalistas semi-colonizados y colonizados y no sólo atrasados y dependientes como Rusia y / o China.
Aunque la situación ha cambiado, las características básicas de la cuestión persisten y no se puede nunca, como hacen algunos, trazar una línea de igualdad entre la situación actual y las fuerzas en conflicto durante la Primera y la Segunda Guerras Mundiales.
No es la capacidad militar o más bien la fuerza nuclear, porque los ejércitos de Rusia y China, incluso en conjunto, no se puede comparar en ningún aspecto con el poder militar del bloque occidental. Incluso la fuerza nuclear de Rusia se encuentra en muy mal estado y sólo desde hace poco en reconstrucción.
Esta situación de agresión imperialista contra países mucho más débiles se acompaña de una debilidad sin precedentes del movimiento obrero internacional.
Esta falta de presencia política de la clase obrera y de sus organizaciones, incluso de su ideología no sólo internacional, sino también a nivel nacional, si tenemos en cuenta su peso relativo real es una de las causas fundamentales de la facilidad con la que el imperialismo se aventura a cualquier tipo de agresión militar, a presiones escandalosas, al derrocamiento de gobiernos sin embargo ligeramente divergentes o simplemente cuando él ambiciona sus recursos naturales.
Desde el fin de la URSS, el imperialismo estadounidense ha cometido todo tipo de agresiónes militares, destruido países enteros, practicado el terrorismo de Estado, la tortura, el asesinato fuera de sus fronteras, el derrocamiento por"revoluciones de color", la liquidación física de sus antiguos colaboradores y / o dictadores puso en ese lugar por la CIA o sostenidos por ellos.
Esta borrachera victoriosa, que buscaba impulsar la ventaja obtenida por la caída de la URSS traicionada por sus líderes podridos, traidores y vendidos, fue alimentando los sueños de dominación mundial, incluso a expensas de sus antiguos "aliados" (que saben qué tipo "amigo" tienen pero sólo pueden alinearse a causa de su debilidad relativa).
Toda su política tiende a mantener esta situación que se está desintegrando por la emergencia de nuevas potencias económicas, incluso en grados relativos, pero se puede presentar en el futuro como una amenaza a su hegemonía.
Esta situación internacional, la dominación indivisa de una superpotencia hegemónica está empezando a verse amenazada por nuevas potencias capitalistas en gestación, y una situación en la que la clase obrera ha perdido su presencia política, está sumida en una confusión política e ideológica importante pero creció en número y todavía sigue luchando en todo el mundo, requiere una estrategia y tácticas adecuadas para frenar la marcha de la humanidad hacia el abismo.
Ya que los planes agresivos del imperialismo norteamericano para mantener su dominio global, que es esencial para continuar con la explotación y la dominación financiera de Estados Unidos y exportar su crisis sistémica, para abastecer a su complejo militar-industrial que es el centro neurálgico de su producción de ganancias, sólo puede seguir causando guerras o conflagraciónes locales o globales a través de una lucha más aguda contra Rusia, China o Irán, o con dos o tres de ellos juntos.

La dominación de las fuentes de energía y la explotación de Eurasia están entre los planes más importantes del imperialismo estadounidense. Se va a encontrar con una decidida oposición de Rusia, China e Irán, pero no es un "conflicto entre imperialista", sino un ensayo de defender los recursos propios de los principales países del Tercer Mundo contra la más poderosa coalición imperialista del mundo.

Frente a esta alternativa viene a la memoria la famosa cita de Lenin, quien dijo que los comunistas siempre debe apoyar activamente las guerras de los países oprimidos y explotados (o en riesgo de convertirse), independientemente de la naturaleza de estos estados o características de sus líderes. Se ejemplifica esto con el caso hipotético de una guerra entre Gran Bretaña "democrática" y la India feudal, y él dijo que era el deber de los comunistasde apoyar la India, aun si los Indues eran los iniciadores de la guerra, porque era una guerra justa nacional contra una nación imperialista.

El conflicto de Ucrania tiene las mismas características. Fue antes que nada una insurrección de los trabajadores del Este (a pesar de las ideas que han predominadom nacionalistas y algunas reaccionarias) y la proclamación de la autodeterminación de las Repúblicas primero y de la independencia después.
El gobierno de las oligarquías y de los nazis, fuertemente empujado, asesorado y apoyado por el bloque imperialista de Alemania, Francia y los EE.UU., les hizo la guerra para obligarlos a aceptar el apartheid cultural, la dictadura de las bandas fascistas y los dictados del FMI. Todas estas medidas implican la liquidación de la industria ucraniana, de las prestaciones sociales, la transformación de Ucrania en el campo maniobras de la OTAN contra Rusia, la imposición de la dictadura de las finanzas internacionales, el destino de Albania para estas regiones y para toda Ucrania. La compensación a todo este mal es la integración en la UE y la OTAN (que no va a suceder, porque el imperialismo francés e inglés no quiere el fortalecimiento del poder alemán en Europa, incluso menos ahora ... los cambios de política son la "especialidad" de la nueva "diplomacia" francesa). Es decir, la transformación de Ucrania en un exportador de alimentos y productos agrícolas y minerales en bruto, sin industria y sin independencia nacional. Los oligarcas ucranianos se satisfacerían con un status de parásitos que recogen las migajas que caen de la mesa imperialista.

Una guerra nacional o regional para oponerse a estos planes es del todo justa, acertada.
Sobre todo cuando el ejército ucraniano actúa como agresor bajo las órdenes del imperialismo estadounidense, que tiene el descaro de instalar sus servicios de inteligencia y sus mercenarios y agentes directamente en el suelo ucraniano todavía controlado por los oligarcas y los fascistas.

¿Cómo los sectores más conscientes de la clase obrera pueden intervenir, los que pueden luchar y que son ideológicamente preparados para hacerlo, en esas condiciones?

Durante mucho tiempo los marxistas-leninistas han definido las contradicciones entre las clases y los países en el mundo.
Cuando existía un campo socialista (a pesar de sus distorsiones que llevaron a la caída de la URSS) se encontraron las siguientes contradicciones que salvo la contradicción entre el campo socialista y el campo imperialista siguen siendo las mismas:

1. La contradicción de las naciones oprimidas, por un lado, contra la superpotencia imperialista de Estados Unidos y otras potencias imperialistas.

2. Las contradicciones inter-imperialistas.

a) La superpotencia imperialista de Estados Unidos contra las potencias imperialistas como Francia, Gran Bretaña, Alemania, Japón, etc.
b) Las contradicciones entre las potencias imperialistas más pequeñas.

3. La contradicción entre la burguesía y el proletariado, que resulta ser la más antagónica.

4. Las diversas contradicciones entre las diversas capas de pequeños burgueses y la clase obrera, y, en determinadas circunstancias, en contra del imperialismo y las burguesías compradoras o vinculados al capital extranjero en los países coloniales y semi-coloniales.

5. La contradicción entre la clase obrera y la burguesía.

La solución de estas contradicciones es la revolución socialista mundial que pasará por los pasos intermedios y no se desarrollará de un único impulso debido al desarrollo desigual de los países.

¿Cómo entonces los marxistas-leninistas y todos los que realmente se oponen a las acciones agresivas del imperialismo y quieren apoyar la lucha de las Repúblicas de Donbass pueden participar en esta lucha?
Algunos, midiendo la magnitud de la tarea (y olvidando que la gente de Donbass pelea de hecho ya) se desaniman por adelantado. Ellos ven las enormes dificultades de tal lucha, la posibilidad muy real de que estos luchadores por el socialismo y la independencia nacional (hay cada vez más comunistas y otros marxistas en sus filas, como nostalgicos de la era Soviética) sean abandonado debido a cálculos geopolíticos miopes, la falta de armas y municiones, o porque una gran parte de la izquierda europea y mundial les traicionó objetivamente.

A otros les gustaría ayudar materialmente y algunos incluso fueron a luchar junto a ellos. Otros están dispuestos a aceptar cualquier solución pacífica, toda renuncia a la independencia para que puedan obtener una paz mínima y detener los bombardeos contra la población civil practicados por el gobierno oligarca fascista.
La única política para apoyar estos combatientes es el de un Frente Unido Antiimperialista que, luchando juntos contra el imperialismo de Estados Unidos por todos los medios posibles, conserva su independencia política (porque la gestión de las Repúblicas aun no es una gestión totalmente comunista).
Un Frente Unido se define como una táctica de los comunistas y se resume en la frase "marchar separados, luchar juntos."
EsteFrente Unido de los obreros y los comunistas conscientes debe ofrecer a todas las fuerzas que se oponen realmente al agresor principal, sin temer la naturaleza política del Estado atacado (o en la línea de mira) y mucho menos la naturaleza y características de su líderes.
Por lo tanto, estamos proponiendo este tipo de Frente Unido a todas las personas que luchan o se preparan a luchar contra los imperialistas en Ucrania u otro país como Rusia.
La aceptación de un tal Frente Unido por su parte, dependerá de la mayor o menor importancia del movimiento de los trabajadores mundiales que apoyan ese frente, pero es la única línea política coherente con los principios políticos comunistas.
Marchamos a su lado para luchar contra el imperialismo principal, sin hacer ninguna concesion política a Putin ni a los dirigentes de la República Popular de Donbass en el caso que estos líderes salieran del camino de la lucha por el socialismo y la independencia nacional.
Como también sabemos que una vez que termine la pelea que nos obliga a golpear juntos, nos volveremos contra los políticos oligarcas, tanto en Rusia como en el Donbass.
Algunos pueden decir que, dado el estado de nuestras fuerzas y ​​nuestra influencia (bastante pequeña en realidad) es un golpe de espada en el agua, o una declaración de principios vacíos de todo contenido.
Rechazamos esta afirmación. Hoy la defensa política e ideológica consecuente con toda la práctica, la experiencia y la teoría marxista-leninista, con su preservación y su difusión, son semillas que darán frutos.
Al contrario, seguir la línea del oportunismo, del ultra izquierdismo y de la traición es un verdadero callejón sin salida.